martes, 15 de julio de 2008

La LOE del PSOE

Así hablaba sobre la educación española uno de mis personajes teatrales, Josu:

“…España se ha convertido en un estercolero intelectual, y la educación actual no ayuda a pensar en un futuro diferente. La educación española es la peor de Europa, ya no se enseña, se adoctrina. Cada Comunidad Autónoma amasa los tiernos cerebros infantiles a su conveniencia, aborregándolos y adormeciéndolos, para convertirlos en ciudadanos, ¡dicen los muy sinvergüenzas!... Yo diría en aturdidos y desinformados. ¡Pobres criaturas! Incluso la Historia se la darán sesgada y deformada, como un esperpento del gran Valle-Inclan. Con el tiempo, héroes nacionales e importantes iconos como Hernán Cortés, el Cid o Don Quijote, quedarán relegados a la marginalidad y el olvido más profundo. A cambio se ensalzarán mediocres según la conveniencia del Gobierno de turno. España está perdida en revanchismos históricos y en rencillas locales que hasta que no se superen, no permitirán a nuestra nación mirar al frente, a la grandeza de Europa…”
En asuntos de educación piensa como yo, el muy condenado. De tal palo, tal astilla.

Y es que estamos apañados en algo tan fundamental como es la formación de nuestros retoños. Desde que entró en vigor la Ley socialista llamada LOGSE o ESO, o ESTO o AQUELLO, no hemos terminado de caer en picado en lo que a nivel educativo se refiere.
Yo miro a mi padre, un hombre que no terminó el Bachiller elemental y del cual he aprendido muchas de las cosas que sé. Tenía la buena costumbre mi progenitor de tomarme la lección mientras desayunaba, de ayudarme en los deberes, de repasar mis libros de texto.
– ¡Si yo hubiera tenido estos libros! Con tantas fotos y colores, sabría hasta latín! -, decía muchas veces.
Y es que mi padre, en sus tiempos de escolar, solamente tenía cartillas de caligrafía, un libro gordo de texto con las 4 reglas matemáticas, la Historia de España, fórmulas físicas y mapas geográficos.
Pues ahí le tienen viendo el programa de La 2, Saber y Ganar, uno de los pocos espacios potables y educativos que existen en la televisión, respondiendo como un profesor a cualquier pregunta.
Y es que mi padre sabe mil fechas de batallas, las guerras púnicas, los soberanos visigodos y emperadores romanos, los afluyentes del Tajo y del Duero, las capitales africanas, colocar en un mapa cordilleras, cabos, golfos y ciudades.
¿Le ha servido para algo en la vida? Muchos analfabetos dirán que no, que con eso no se gana dinero, pero gracias a esa cultura general que atesora ha logrado ser mejor persona, ser más consciente del mundo en el que vive y el porqué de cada cosa que sucede en la actualidad. Gracias a mi padre, a que se leía todos los libros que me mandaban en clase, yo ahora sé expresarme, escribir y amar locamente los clásicos españoles, el Siglo de Oro y muchas más cosas que no vienen al caso.

En la actualidad, en nuestras aulas, no se aprende un pimiento, aunque contemos con un presupuesto decente en Educación, aunque los libros sean cada vez mejores, aunque los profesores sepan psicología infantil, pedagogía, métodos de enseñanza y demás pamplinas.
Podemos echar la culpa, sin miedo a equivocarnos a las leyes socialistas educativas, a su afán por conseguir de los chiquillos meros borreguitos, ganado lanar.


Ustedes se han cargado la educación desde que tocaron poder, señores socialistas. Implantaron en España la LOGSE, un sistema educativo fracasado en Reino Unido. Volvieron a tropezar en la misma piedra instaurando la ESO y descabezaron antes de nacer la reforma educativa propuesta por el Partido Popular, La LOCE.
Le robaron a la ley pepera la C de calidad, ahora la LOE socialista (Ley Orgánica de Enseñanza) es más de lo mismo, más fracaso y deficitaria educación para nuestros pequeños.
Proclama la Ley de marras, sin consenso alguno de profesores y asociaciones de padres o alumnos, ya que sus objetivos son meramente políticos, que la responsabilidad personal y el esfuerzo de cada niño es secundario, hay se fomenta la “responsabilidad compartida”.
Miren ustedes, siempre ha habido en las aulas cafres que no quieren aprender y gente que tiene ganas de saber. Yo no compartí jamás la responsabilidad en el fracaso o éxito de mis compañeros. Si uno estudia, suele aprobar, si uno se toca el miembro, suspende casi con toda seguridad.

Dice literalmente la LOE:
"La responsabilidad del éxito escolar de todo el alumnado no sólo recae sobre los alumnos y las alumnas individualmente considerados, sino también sobre sus familias, el profesorado, los centros docentes, las Administraciones educativas y, en última instancia, sobre la sociedad en su conjunto".

Ya lo sabéis, si el macarrilla de clase pega un soplamocos a un profesor, vuestros hijos y vosotros mismos tenéis parte de culpa de que ese chavalote sea un energúmeno.



No queda ahí la cosa, la LOE dice eso de:”No puede haber calidad sin equidad”.
Manda huevos, como dijo aquel. Esto se traduce en que se prima la igualdad de resultados a la calidad de enseñanza, y como es de cajón que no puede avanzar lo mismo un niño español que un chaval recién llegado de otro país que no sabe bien el idioma o que no ha sido escolarizado anteriormente, pues nos encontramos que nuestros hijos aprenden menos y peor. Si hay que bajar el listón se baja, y si hay que tirarlo… ¡pues también!

No son estos puntos los más sangrantes de la Ley. Todos sabemos que al ser la educación obligatoria hasta los 16 años, el niño o adolescente va a clase quiera o no. Los que no pretenden aprender, se dedican a incordiar, a hacer el salvaje y a molestar a los demás. Pues estos chavales, por ley, o por loe, pasarán de curso aun suspendiendo todas las asignaturas, ya que la ley, o la LOE, prohíbe que un alumno repita más de dos cursos.
Y pobre de aquel que tenga claro que quiere trabajar y que le apetece hacer un módulo de FP. Si el muchacho aprueba curso por año, no podrá incorporarse a la FP por decir la LOE que es obligatorio haber cumplido los 16 años para comenzar un módulo.
Esto obliga a un buen estudiante a perder un año repitiendo curso o a tomarse las cosas con calma y estudiar a menor ritmo.

Al mismo tiempo, la misma ley que busca que las nuevas generaciones compartan mediocridad, permite que cada autonomía imparta un temario diferente, sin asegurar contenidos comunes, es decir, un vasco no sabrá jamás lo mismo que un andaluz, ni un extremeño lo mismo que un valenciano. Los temarios cambiarán según en qué manos esté el gobierno autonómico en ese momento.
Por otro lado se restan horas de materias importantes y básicas como la Lengua, o las Matemáticas, para incorporar otras con altos contenidos doctrinales, que intentan con descaro inculcar valores y premisas socialistas a los tiernos infantes. Tal es el caso de Educación para la Ciudadanía o Filosofía y Ciudadanía. Creo firmemente que los valores y principios del individuo deben aprenderse en casa de cada uno, el Gobierno no es quien para decir que se debe pensar o que es bueno o malo en un ciudadano.

Se escandalizaba el otro día algún progresista porque en Cataluña se había propuesto separar a los niños africanos que no conocen el español, en esta comunidad supongo que el catalán, de los autóctonos, ya que entorpecían el normal avance de las clases.
Decía este señor que esto era formar guetos, que era una medida racista.


Está claro que estos personajes, laicos, progresistas y de izquierdas tienen a sus hijos en colegios privados o en el Liceo Francés. Es obvio que el chiquillo que no conoce el idioma de un país no está preparado para seguir las lecciones como el resto de los niños.

Un día le comentaba a un buen amigo mío, que fue mi jefe de proyecto durante algún tiempo:
- Verás como ahora que tu hijo acaba de nacer, cambias de pensamiento y cuando tenga edad no le confías al sistema público. A ver, dime si es normal, usando un símil futbolístico, conformarte con que tu hijo juegue en el Rayo Vallecano pudiendo hacerlo en el Real Madrid. Tal y como están las aulas, no es posible que de ellas salga algún galáctico o megaestrella.
El buen hombre me contestó:
- Hombre, no seas así, yo creo que lo óptimo no es que lleguen al Madrid 10 niños y el resto juegue en el Rayo. Hay que conseguir que todos puedan jugar en el Racing de Santander.

Yo sigo pensando que en la educación hay que buscar la excelencia, y no el aprobado raso. Hay que buscar la diversidad, el esfuerzo, el trabajo y el afán de superación, y no repartir la carga de los fracasos entre todos para que parezcan menos pesados.
Una sociedad basa su futuro en la preparación de los más jóvenes. Si las leyes que rigen la misma buscan como objetivo la mediocridad y el mínimo esfuerzo, el futuro pinta tan negro como podemos comprobar en el último vídeo.

1 comentario:

Caminantes en Aranjuez dijo...

Estimado Viriato:
Despues de caminar tranquilamente por las páginas de su blog, realmente he de manisfestarle mi enhorabuena, por su temática y contenidos. Le animo a continuar...y aún discrespando con usted en algunos temas, merece la pena leerle y reflexionar sobre sus apreciaciones.
Lo dicho, enhorabuena y palante !!.
Un saludo