lunes, 8 de septiembre de 2008

El desenterrador

Hoy no voy a hablaros de lucha libre, aunque ojala llegue el día en que el único enterrador que conozcamos por salir en la televisión sea el gigantón luchador de wrestling americano, el llamado Undertaker o Enterrador, para los poco duchos en la lengua de Shakespeare.
Estos días se habla mucho, sospecho que intencionada e interesadamente, de otro desenterrador: el juez Garzón. Sí señores, con lo pijo, elegante y limpito que parece el multimillonario juez estrella de la Audiencia Nacional, se nos ha puesto a remover tierra en busca de cadáveres.
Ahora que la hectárea vale menos que el kilo de alfalfa y no cabe especular más, volvemos a la fea costumbre de revolverla y fijarnos en sus estratos más oscuros y tenebrosos.
Y es que el juez Garzón ha ofrecido sus servicios a una causa que a todos nos impide conciliar el sueño, a algo tan actual y trascendental como… ¿el chivatazo a ETA? ¿el maltrato femenino? ¿los violadores y pederastas en libertad? No, señores, estos temas no tienen la suficiente solera. Garzón es amante del vino añejo, Garzón prefiere beber de las barricas del pasado el licor sanguinolento y macerado con dolor de nuestra Guerra Civil.
El magistrado ha decidido reavivar los rescoldos de nuestra Contienda Nacional, intentado rescatar de las fosas comunes a aquellos cadáveres de personas ajusticiadas en el trienio bélico o en los años posteriores de la represión franquista.
Así es, nada le ha impedido remover Roma con Santiago para hacer justicia a aquellos que dieron su vida por la República y por sus ideales.
Todo esto estaría bien si viviera alguien a quien juzgar como responsable de aquellos crímenes, si sobreviviera algún ejecutor de aquella época, si tuviéramos enfrente a un De Juana Chaos con rostro y cuerpo y no a un atajo de fantasmas que ningún crimen pueden ya dirimir.
Todo ello estaría muy bien si en el año 77 los españoles no hubiéramos firmado la paz, echado borrón y cuenta nueva con el propósito de mirar hacia el futuro y perdonar el pasado, apoyando unánimemente una amnistía general para todos aquellos que hubiesen tenido responsabilidades sobre actos como los que el señor Garzón se empeña en reabrir.
Pueden estar tranquilos insignes descendientes de personajes fascistas como José Bono, De La Vega, Rubalcaba o el rojo Bermejo. Sus padres vivirán o descansarán en paz. Amén.

Y es que el juez Garzón es un sectario consumado, a él no le interesa ni uno solo de los cadáveres que por culpa de la Guerra o del Franquismo puedan hallarse enterrados en fosas comunes, si fuera así hubiera investigado también los asesinatos masivos de Paracuellos del Jarama, donde yacen miles de cadáveres, mujeres y niños incluidos, por la fea costumbre de ser de derechas o de ir a misa.
Este proceso se lo negó a la Asociación de Víctimas del Genocidio de Paracuellos del Jarama hace algunos años por considerarlo extemporáneo nuestro caro magistrado.
Señor Garzón, también aquellos muertos, responsables directos del Gobierno de la República y ejecutados por el jovencísimo Santiago Carrillo y sus secuaces fueron parte de la Guerra Civil, también los fusilamientos en cárceles y en chekas de la capital española. No puede usted llamarse juez sin tener ni un ápice de objetividad, ni un átomo de consideración con las víctimas del otro bando.
Y es que es lo que tienen las guerras, que en el frente todos pegan tiros y en la retaguardia todos cometen atrocidades y actos infames. Es lo que sucede y usted no lo quiere ver, o lo que es peor, lo obvia porque solo busca protagonismo barato, portadas rimbombantes y seguir en la cresta de la ola. Hacía ya demasiado que no salía por televisión, ya se nos estaba olvidando su pelo desteñido y su carota de cemento.
Se nos había olvidado su forma de hacer justicia, que quería ser el número dos de Felipe González y al no conseguir su objetivo se vengó de él, de Mr. X, destapando la trama de los GAL. No hubiera dudado ser juez y parte de aquel gobierno corrupto y asesino aun sabiendo lo que ya conocía.
De esa sucia pasta está usted hecho, señor Garzón, esa es su catadura moral, esos sus ideales y su conciencia.
Porque un juez haciendo política despide un tufillo y un hedor desagradable.
Ahora le toca hacerle el juego a Zapatero, ayudándole ¿desinteresadamente? a desviar la atención de la crisis económica que nos azota.
Con la tierra proveniente de las fosas comunes usted intenta cegar a la opinión pública, hacerle olvidar el paro y los precios de la Economía, que va de mal en peor.
Le dicen sus compañeros de judicatura que lo que intenta hacer no tiene sentido, ni respaldo jurídico, ni medios para ser ejecutado, ni pies ni cabeza, ni madre que los ha parido, pero usted está a otra cosa.
Donde ha puesto el ojo pondrá la bala, la bala que hirió a España de muerte hace 70 años, la bala que abrió las carnes a aquella nación con fecha de caducidad.
Personas que se enfrentaron en una contienda cruel y sin sentido, que si levantaran la cabeza querrían que jamás sus hijos y nietos se enfrentaran por los motivos que ellos lo hicieron, estarían de acuerdo con lo que se firmó en la Transición: mirar hacia delante y perdonar los rencores y rencillas pendientes. Estos muertos ahora le sirven a usted y a sus acólitos como tinta de calamar, como sucio instrumento para conseguir sus objetivos. Le daré un humilde consejo, que desoirá de seguro:
No quiera ser como el rey Salomón y partir por la mitad aquello que por natura siempre debe y deberá estar junto. Esta vez el bebé se llama España, aunque tenga más de 500 años de historia. No pretenda con el filo de su espada dividirla de nuevo en dos partes solamente por sucio narcisismo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

nunca se me hubiese ocurrido el sobrenombre de desenterrador ke le habeis dado a Garzón le viene como anillo al dedo.
Hay muertos, de akí y de allá, de un lado y de otro; fué una gerra entre hermanos, vecinos, cayendo de un lado, de otro, pekeñas rencillas, enemistades todo valia para denunciarse, tanto unos como otros;de la Iglesia ni hablar,ahí están sus innumerables martires.
Y este Sr k kiere hacer??? donde se conozcan las gentes en los pekeños pueblos los familiares se miren con más odio ke cuando empezó la contienda.

Anónimo dijo...

FASCISTAS!!!!!!!!!

Que cada cual page su plato roto...
Olé!!!!!Señor Garzón

Anónimo dijo...

" FACISTA " Sabes ke es???
pensar diferente ke los demas, en este caso eres TU.

T.C. Aranjuez dijo...

Enhorabuena J. Muy buena la descripción de las intenciones de este elemento llamado Garzón... mientras el divaga y hurga en los sentimientos y todos discutimos sobre sus "ocurrencias",que nadie se preocupe de la destrucción de trabajo, de la subida de precios, de los ERE que van a llegar,del paro juvenil, de la caída de poder adquisitivo de las pensiones,etc,etc.Por favor dejemos en paz a todos nuestros muertos y que el tal Garzón se ocupe y preocupe del mundo de los vivos.
Un abrazo y mucho ánimo