miércoles, 29 de julio de 2009

Vuelva usted mañana

En España el sueño de toda madre es que su hijo sea funcionario.
En otros países se sueña con montar un negocio, es decir, con ser emprendedor.
En España, como en tiempos de Larra, la burocracia es ineficaz, mastodóntica e interminable.
El Estado, los 17 Estaditos autonómicos y sus respectivos Ayuntamientos, gozan de capacidad para crear funcionarios, para expandir los tentáculos del Estado hasta abarcarlo todo.
¿Me puede decir alguien quién o qué cosa financia y paga los sueldos de tantos funcionarios?
Yo se lo respondo desde mi ignorancia y desde mi maldad de derechas: El dinero público.
El dinero público si es de alguien, no como dijo aquella ministra de cuota zapateril. El dinero público es de todos y todos contribuimos a que los engranajes del Estado funcionen y no chirríen. Todos, los de izquierda y los de derechas, siempre de una misma forma: con nuestros impuestos.
Y el dinero que genera un Estado no sale del funcionariado, sino de la iniciativa privada y del esfuerzo de los emprendedores. Esto es lo que parece no comprender todo aquel que defiende a capa y espada el aumento incesante de funcionarios.
El Estado debe ser reducido a su mínima expresión. El Estado debe garantizar la Justicia y los derechos del ciudadano y no sangrarle más y más como a un toro en el tercio de varas.
Miren, yo he trabajado en muchos sitios y jamás me he sentido tan indignado como cuando lo hice en el Ministerio de Cultura del Gobierno de España.
Imagínense el percal: Funcionarios que fichaban y se iban al desayuno dos horas, algunos que solo aparecían para llamar por teléfono y arreglar temas privados con Telefónica, Gas Natural, etc.
Uno de ellos incluso estaba mal de la cabeza y se ponía a dar voces en el baño y luego echaba la siesta en su puesto de trabajo. ¿Lo ven normal?
Sigo contándoles: Una habitación entera llena de CPUs, de ordenadores embalados y que no se pensaban usar porque no hacían ninguna falta. A mi pregunta de porque esos ordenadores, me dijeron que había que gastar el presupuesto en algo, porque sino al año siguiente lo recortaban. Yo en ese tiempo ganaba 670 euros al mes y me jodía que mis impuestos fueran a aquel almacén.
¿Más? El proyecto en el que yo estaba se llamaba AER, era una red para los Archivos Estatales, entre ellos el de Salamanca que tanta polémica despertó cuando lo desintegró ZP para llevar parte de sus fondos a Cataluña.
Costó el proyecto unos 9 millones de euros. No es moco de pavo. Después del 11M, de los minutos de silencio y del dolor concentrado, apareció por allí Carmen Calvo y nos dio la mano a todos cuando la nombraron ministra.
Después echó a mi empresa porque parece ser había sido contratada por el gobierno saliente del PP, y el proyecto AER quedó desmantelado en un mes para ser rehecho desde 0 por otra consultora afín al gobierno ZP. Doble gasto, tiempo perdido y todos felices. Menos nuestros bolsillos, claro.
Todos estamos de acuerdo en que médicos, policías, jueces, maestros, etc. escasean y debe haber más, pero la maraña de administraciones locales, autonómicas y central generan tal número de funcionarios absurdos que no solo Aguirre piensa que sobran el 30% sino que también lo pienso yo y mucha gente más.
Otros países, de esos que tanto envidiamos, tienen mucho menos funcionariado por habitante y están a años luz de nosotros en eficacia administrativa y en servicios públicos.
Todos sabemos que por ejemplo en EEUU se puede crear una empresa en menos de 24 horas, mientras aquí te cansas de esperar y de esperar con tanto requerimiento y papelote. Como decía: Larra y su artículo Vuelva usted mañana.
Me sumo a la retahíla de críticas de Esperanza Aguirre al gobierno central. Hoy sale en la prensa que Zapatero ha entrado en una política de gasto imposible de mantener por mucho tiempo.
Se compara a España con una familia que ingresa 1500 euros y gasta al mes 3000.
Hagan la prueba a ver como acaban.
Sigamos creando funcionarios y gastando dinero sin tregua. Todo ello tendrá que pagarlo alguien y ya sabemos de las recetas de la izquierda: más impuestos sobre las espaldas de los ciudadanos hasta que les salga chepa o caigan de bruces contra el adoquinado.
Al final, veremos al presi en la cadena de sus amigos de PRISA, la Cuatro, en ese programa tan ameno que se llama Ajuste de Cuentas.
Todo se andará.




4 comentarios:

Eva dijo...

Tienes razón, es curioso. Han pasado casi 200 años desde que Larra se dio cuenta de la inutilidad del funcionariado y aún seguimos igual.
La situación que vivisteis en el AER la conozco bien. Es vergonzoso ver como tus impuestos se van por el váter. Así nos va.
Saludos de Alberto y míos.

Anónimo dijo...

Otra idiota amargada, pues estudia si puedes y te sacas una placita, pero como eres tonta, pues no llegas a mucho, te corroe la envidia, pues ya sabes ajo y agua y en tu caso mucho ajo.

VIRIATO dijo...

Como ves, querida Eva, este mundo está lleno de payasos sin nariz y zapatones, fánaticos de Zapatero y de sus políticas de inacción y pesebrismo.
Él mismo se descalifica con sus palabras.
Yo seguiré escribiéndo por aquí, sigue tú con tu trabajado blog. Aunque no esperes agradecimiento, no está hecha la miel para la boca del asno.
Dejémosle que siga mascando alfalfa socialista.

Anónimo dijo...

¡¡¡Jajajajajajaja!!! Qué bueno, vuelve a por lo que te ha quedao, panoli. Cuando se insulta, es la acción de la impotencia, no se si de arriba o de abajo, pero fijo que es impotencia.... ¡¡¡Jajajajajajajajajajaja!!!