martes, 6 de octubre de 2009

El faraón Gallardón

Es un tema bastante manido el de las corazonadas y los fracasos olímpicos de Madrid, pero me atrevo y animo a escribir una opinión en mi blog sobre este asunto empujado por una entrevista que escuché ayer en esRadio al anterior alcalde de Madrid, Álvarez del Manzano.
Todos en el mundo, hasta el más tonto de la clase sabíamos que Madrid perdería la candidatura del 2016. Lo que desconocíamos era el ganador. Hay una norma no escrita en el corrupto COI que dice que las Olimpiadas jamás se celebran en un mismo continente dos veces seguidas. Todos lo sabíamos, excepto nuestro faraón Gallardón I, el Ruinoso.
Decía Álvarez del Manzano en la entrevista que cuando él presentó candidatura olímpica para Madrid 2012 había previsto la rotación de continentes. De hecho la agraciada para dentro de 3 años es Londres, ciudad europea.
También se atrevió a decir, cosa que no todos han hecho en voz alta aunque lo piensen, que el proyecto de Madrid 2012 era el más completo de todos los presentados, pero que por la gracieta de Zapatero de no levantarse ante la bandera de EEUU, ni uno solo de los miembros del COI de origen estadounidense dieron su voto a España. Otra metedura de pata de nuestro simpático ZP.
Pero eso ya da igual, Gallardón se empeñó en endeudar un poco más Madrid a sabiendas de que íbamos a perder y allí se fueron todos con su full equipe, su uniforme verde y su maletita roja cargada de ilusiones y repleta de ganas de pasarlo en grande a costa de todos nosotros en Copenhague. Por allí desfiló Don Juan Carlos, Zapatero, Aguirre, Gallardón, la oposición socialista y hasta el Tato si existiera tan insigne personaje. Todos de gorra, dos aviones chárter repletos de personalidades y de estómagos sibaritas.
Algunos hablan en la prensa que llevarse allí hasta al apuntador es una estrategia del faraón para decir que la culpa de la segura derrota es global y compartida, jamás suya en exclusiva. Atrás quedó Bisbal con sus bulerías, las camisetitas de Madrid 2016, las pancartas, consejeros, delegados y oficinas olímpicas a costa del contribuyente.
Y ahora nos queda la triste realidad de Madrid ciudad. Una capital llena de zanjas que nunca se cierran, de tráfico insufrible, de deuda que supera a la de Barcelona en 8 veces y de impuestos que salen del armario para sacar dinero de donde haga falta.
Como dijo Álvarez del Manzano, no es normal que la deuda que él dejo en Madrid fuera 6 veces menor que la de Barcelona y ahora sea 8 veces superior. Tampoco que la tasa de basuras que él incluyó en el ya de por sí alto IBI simplificando el pago de impuestos, se recupere para asfixiar un poco más a los sufridos madrileños, que recordemos, son los que más aportan a la globalidad del Estado.
Mientras un gato, nombre popular con el que se denomina a una persona de origen madrileño, aporta al estado cada año unos 2400 euros, la media española es de 270 euros, unas 8 veces más, como la deuda del Ayuntamiento comparada con la de Barcelona.
¿Dimitirá el alcalde por este fiasco olímpico? Gallardón lleva en política desde su juventud, es el ejemplo a seguir de todo político profesional que se precie. Amenaza con irse siempre que la vida le da un revés, pero jamás se retira del juego del presupuesto y el coche oficial.
La ambición de Gallardón no conoce límites, su objetivo es conseguir llegar a la Moncloa como sea, su ideología no está clara para nadie, de hecho muchos dudan de que la tenga. Es un personaje en las filas de la derecha con un ideario no desagradable para la izquierda. Ahí quedan los halagos hacia su persona desde los medios del imperio PRISA, que le llevan en volandas hacia cotas más altas.
Sueña Gallardón con muchas cosas, todas ellas grandilocuentes y fastuosas, y Madrid 2012, 2016 o 2009 le importan un bledo.
Debería ser alcalde alguien comprometido con la ciudad como lo era Álvarez del Manzano, centrado en los problemas cotidianos de la capital, sin el rabillo del ojo puesto en otros sillones más altos y apetitosos y con la mente puesta exclusivamente en los problemas de una gran ciudad como son el tráfico, la polución, la limpieza viaria, la prostitución, los eventos culturales, delincuencia, etc.
Mientras todos suframos a este tipejo como alcalde de Madrid, con su afán recaudatorio y su derroche sistemático incluidos, la izquierda seguirá teniendo una excusa para atacar al PP justificando su subida de impuestos y el PP seguirá teniendo un topo en sus altas esferas que solo quiere medrar cueste lo que cueste, caiga quien caiga.

2 comentarios:

anghara dijo...

¿Dimitirá el alcalde por este fiasco olímpico?

Te van a llamar golpista por osar hacerte esa pregunta. A mí me ha pasado.

http://blogs.nuevatelevision.es/anghara/archives/6483

Saludos,

Eva dijo...

Álvarez del Manzano dejó entrever que Gallardón no estaba tan arropado como quería hacer creer a la opinión pública. Incluso Samaranch ha declarado que él mismo aconsejó no presentar la candidatura para 2016.

Creo que por ahora no dimitirá, al menos hasta que no tenga asegurado su ascenso y su posterior llegada a la Moncloa. Su objetivo es patrocinarse.

Hay que reconocer que en las urnas es letal. Tiene a su favor el voto tanto de la derecha como de la izquierda.

Saludos.