lunes, 2 de noviembre de 2009

La batalla de Rajoy

Todos esperamos con expectación la anunciada rueda de prensa o congresillo que celebrará mañana martes 2 de Noviembre, Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular.
Lo esperamos con ansia desmedida, pero según informaciones del grupo más amigo y adulador del líder Popular, Intereconomía, ya se han filtrado las líneas maestras de su discurso.
Rajoy dará mañana un puñetazo en la mesa y arremeterá contra Aguirre en primer lugar, contra Gallardón después y por último intentará maquillar un poco la actuación vergonzosa del PP valenciano con Camps a la cabeza.
A Rajoy le crecen los enanos, pero es un secreto a voces que el malestar entre las filas populares es creciente y abundan las apuestas de que Rajoy no durará mucho más tiempo al frente del primer partido de la oposición.
Recientemente me he leído el Principe de Maquiavelo, y creo que Rajoy seguirá esa idea del genio italiano de que hay que dejar respirar y existir a los líderes locales de los principados o colonias que son mediocres y eliminar cuanto antes a aquellos cabecillas que por carisma o inteligencia pueden derrocarte del poder en cualquier momento.
Rajoy se está cargando el PP. Lo que queda de partido desde la marcha de Aznar no es más que los escombros. Rajoy ha ido poco a poco quitándose del medio a los pesos pesados del aznarismo, llámense María San Gil, Zaplana, Acebes o en última instancia a Manuel Pizarro, aunque fuera su número dos en las Generales por Madrid.
Rajoy, como un líder tibio y sin ideas, no ha dudado en actuar cobardemente y en la sombra para que nadie le pueda disputar el puesto. En este camino a la perdición, no le han dolido prendas a la hora de traicionar los principios e ideales de la mayoría de militantes del PP, entre los que me incluyo. No sé por cuánto tiempo.
En mi modesta opinión, Rajoy ha querido echar tierra encima del caso Gurtel y le ha salido el tiro por la culata. Ha intentado acallar el escándalo haciendo una purga a medias en Valencia, echando de malas formas y sin argumentación al secretario general levantino, el tal Ricardo Costa. Sin embargo, ni está ni se le espera cuando le toca actuar contra la mano derecha de Gallardón, el fiel y perruno Manuel Cobo.
Rajoy sabe muy bien quiénes son sus enemigos dentro de la formación: Aguirre, Gallardón, Camps y Rato.
Por ello al valenciano le ha restado poder y le impondrá desde Madrid los nombres que deben rodearle desde ahora.
Por ello ahora apoya a Rodrigo Rato como presidente de Caja Madrid. Piensa que el exministro de Economía con Aznar, se entretendrá royendo el hueso de la entidad financiera, dejando para otro momento el asalto a Génova 13.
Lo de Gallardón es caso aparte. Rajoy sabe muy bien que el ambicioso alcalde de Madrid está deseoso de un traspié político del gallego para mover todo el aparato mediático de PRISA en su favor y así, con unas encuestas bien cocinadas y con un par de pases mágicos, poder detentar el poder del Partido Popular.
Rajoy piensa que puede manejar a Gallardón, que quizás Esperanza Aguirre le pueda hacer el trabajo sucio y de un solo plumazo, y excusándose en que dan mala imagen al PP, cargárselos de un plumazo.
En las bases populares el apoyo que tiene Esperanza Aguirre es aplastante. Ya hemos visto que más del 90% de las alcaldías madrileñas han clamado al cielo ante los insultos vertidos por Cobo en el diario El País. Hasta en el Ayuntamiento, delante del faraón, casi defenestran al bien mandado Cobo. Todo ello a mano alzada, por eso del miedo escénico, que diría Valdano.
Está claro que Rajoy caerá, que desde que Aznar le pusiera donde está a dedo y tras perder dos elecciones generales, su legitimidad es escasa o nula. Basado su liderazgo en un congreso donde sólo él era candidato, su destino es pasar a la clandestinidad, con más pena que gloria, con su famosa niña y con los chuches para que no llore ni se queje de la suerte de su progenitor.
El combate cuerpo a cuerpo será entre Esperanza y Gallardón, por ello la batalla abierta de estos dos pesos pesados en el cuadrilátero de Caja Madrid.
Todo el mundo sabe que quien tiene el dinero, tiene el poder y la fuerza.
Yo como no soy imparcial ni pretendo serlo, dejo esas diplomacias para Soraya, para Cospedal y para quien se avergüenza de ser de derechas, deseo que Esperanza Aguirre logre acabar con Gallardón, de paso colocar a Pizarro de presidente de Caja Madrid y por último llegar a presidir el Partido Popular nacional.
Gallardón juega la baza de tener a PRISA detrás, de caer bien a las izquierdas más moderadas, como a su amigo Pepe Bono, pero en el tablero político español, no necesitamos más centro, más Zapateros, más acomplejados, más discursos huecos y políticas trasnochadas basadas en los impuestos, en el gasto público y en los cientos de consejeros y asesores de imagen.
En España necesitamos un partido de fondo y formas liberales, que defienda sin complejos la unidad de España, la igualdad ciudadana en lo que a derechos y libertades se refiere y que quiera emprender las reformas necesarias con la finalidad de que se cumpla y respete el orden constitucional del 78, empezando por la separación de poderes, que bien nos hace falta.
Sinceramente, ni con Rajoy a la cabeza, ni con el alcalde de Madrid, veo que España vaya a mejorar sustancialmente. No necesitamos un Zapatero II, alguien que encarne en su persona todo el poder, rodeándose de ineptos, llámense Pepiños Blancos, Sorayas, Salgados o Cobos.
Necesitamos un partido que reúna un equipo de personas con las ideas claras y con la formación necesaria para sacar a España de la crisis en la que nos vamos a ver durante demasiado tiempo.
Mañana Rajoy hablará, todos escucharemos, pero esperemos que algunos de los que pueden contestarle lo hagan y no se callen. Todo sea por el bien del PP, por el futuro de España.

1 comentario:

Eva dijo...

No puedo estar más de acuerdo.

Espero que del congreso quien salga reforzado sea el PP y no Mariano, aunque si has leído la última entrada del blog de Federico se dice que el gallego traidor quiere mantenerse en el poder a cualquier precio, por lo que seguramente estemos ante el II Congreso de Valencia.

Esta mañana Federico ha estado especialmente magistral haciendo una recopilación de todas las fechorías marianiles desde que Rajoy perdió las elecciones por segunda vez. Le ha dado una tunda histórica.

Saludos.