miércoles, 20 de enero de 2010

La iglesia nacional socialista

Compré para Reyes el libro de Esperanza Aguirre titulado Discursos para la Libertad.
Doña Esperanza nos invitó a la presentación del mismo personalmente, pero me fue imposible asistir debido al trabajo. Se agradece el gesto, y no hay mejor manera de corroborarlo que con hechos, comprando el libro y leyéndolo detenidamente.
La obra es una recopilación de discursos de personajes históricos muy destacados que han contribuido a la libertad y a los pensamientos liberales en Occidente. Entre ellos, como no, Cicerón y Sócrates, padres de la democracia y de la oratoria.
Todo lo escrito hasta ahora no tiene mucho con lo que viene a continuación, a no ser porque uno de los discursos a los que alude Aguirre habla de la independencia y de la libertad de la Iglesia respecto al poder político, o lo que es lo mismo, la separación Iglesia – Estado.
Según Aguirre el cristianismo es la primera religión que admite la separación entre fe y política. De hecho Jesucristo dice aquello de “Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” o aquello otro de “Mi reino no es de este mundo”.
Claro está, a lo largo de la historia ni la Iglesia se ha conformado con pastorear almas ni los políticos han dejado de sentir la tentación de legislar sobre el espíritu y sobre temas poco terrenales.
Podemos evocar la Edad Media o el Renacimiento, cuando los Papas tenían su propio ejército y un poder político gigantesco, promoviendo guerras contra todas las potencias de la época, o cuando Napoleón le arrebató la corona al Pontífice Pio VII para dar a entender que sobre él no había nadie, ni siquiera el representante de Dios en la tierra.
No hace falta echar la vista tan atrás para darse cuenta de otras intrusiones de la misma índole. De lo que venía a hablar aquí es de España y de la Iglesia Española del siglo XXI. Yo soy católico, no practicante, creo en Dios y en la resurrección de la carne y a la vez en que España se desintegra sin remedio y que damos pasos hacia atrás en el tiempo.
Sin separación de poderes en nuestra pseudo-democracia, donde el poder político ya nombra abiertamente a los miembros del poder judicial, con unos medios controlados y subvencionados a manos llenas, ahora parece que poco a poco el poder político y el eclesiástico se entremezclan de nuevo y pronto entraremos en la dinámica del sanguinario Stalin, que regía sin rubor el destino de la iglesia ortodoxa, intentando crear un anti-Vaticano manejado desde el Kremlin.
¿Me he vuelto loco? Quizás. Me he puesto a escribir sin saber que decir, pero me vienen a la mente Losantos y Cesar Vidal, su salida de la COPE por presiones políticas, que según una entrevista a Federico el otro día en Intereconomía, provenían nada menos que del Rey, del PP de Rajoy y de la curia eclesiástica nacionalista, que aunque parezca mentira también existen sotanas con los colores de la ikurriña y de la senyera.
Me viene a la cabeza Educación para la ciudadanía, una clara intrusión del Gobierno y del Estado en la vida privada y familiar de los niños pequeños. Por cierto, Rajoy se queda con la idea y ya no brama ante esta asignatura. Ayer presentó su propuesta de reforma educativa sin mentar en ningún caso la abolición de esta materia tan polémica y discutida. Una vez más el gallego nos apuñala a todos sus votantes cobardemente por la espalda. Ya vendrá a pedir en el 2012 y se le dará.
Recuerdo a bote pronto el nombramiento del nuevo obispo de Vitoria, José Ignacio Munilla, entre protestas nacionalistas y dimisiones en la cúpula de su nueva diócesis por no ser el tal Munilla un declarado nacionalista.
Recuerdo a Regina Otaola el pasado sábado en esRadio hablando del cura del pueblo del que es alcaldesa, Lizarza, al que acusa de ser un nacionalista vasco con sotana, más preocupado de la política que de dar testimonio de la vida de Cristo.
Nos podríamos remontar unos años atrás y recordar los funerales de las víctimas de ETA, cuando se sacaba a los cadáveres de los asesinados por la puerta de atrás, etc, etc.
Podríamos hablar de tantas cosas… Solo lanzo desde aquí un aviso a navegantes, esta vez al clero español. Que recuerde la Iglesia quien manda en España, que recuerde cuales son los objetivos del presidente del Gobierno y de su formación política. Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte, como decía Jorge Manrique, el calendario impulsado por el alcalde socialista de Logroño, que resalta las festividades islámicas obviando las cristianas, o la Ley del aborto, o los proyectos de prohibir las procesiones, la retirada de los crucifijos en las aulas, etc, etc.
Lo correcto sería, como dice Aguirre en su libro y como dijo Jesús hace 2000 años que al Cesar se le de lo que es suyo y a Dios lo que es Dios, pero en aquel entonces Jesús no nos dio la receta sobre como actuar cuando el Cesar se dedica día sí y día también a escupir hacia lo más alto con la intención de ensuciar el nombre de Dios.
Y mientras escribo estas líneas… escucho asombrado como Zapatero piensa viajar a Washington a rezar junto a Obama. Eso sí que es a Dios rogando y con el mazo dando. Amen.