viernes, 12 de febrero de 2010

Libertad 2.0

Lo siento, soy un ladrón, lo confieso. Lo malo es que no lo soy solamente en la Red, sino en la vida cotidiana. Regalé a mi padre una novela histórica para Reyes y no he podido evitar llevármela a casa.
Habla de Federico II Hohenstaufen, emperador alemán, rey de Sicilia, Chipre y Jerusalén. Uno de esos monarcas de la Edad Media (nació en el 1194) demasiado adelantados para su época, como el gran Alfonso X de Castilla.
Este monarca siciliano tenía la mala costumbre de no juzgar de antemano a nadie, de tratar a un ciudadano bajo igual que a un noble, dándole la oportunidad de defenderse ante los tribunales reales. Cuenta el libro que se rodeaba de sarracenos y judíos aun siendo cristiano y que tuvo más de un desencuentro con los Papas que le tocaron en suerte.
Pero yo venía a hablar aquí de la SGAE, una vez más, con temor a ser un poquito repetitivo, aunque si no hablamos de la SGAE tendríamos que hablar de ZParo y no me apetece soltar sapos y culebras sobre este artista de la mentira. De hecho hablando de la SGAE hablamos también de Zapatero, ya que podría ser perfectamente socio de honor de esta pandilla de impresentables por sus dotes innegables para la farándula y el colorín.
Me he acordado de Federico II y de su fe en la Justicia y enseguida he pensado en el clan del Pollo Frito de Ramoncín. Al Gobierno le toca devolver los favores a su casta de voceros y agitadores sociales de la mejor manera posible, es decir, vaciándonos los bolsillos.
Desde que la ministra Sinde, o Sin-Descargas como se la conoce en la Red, impulsó la Disposición Final de la Ley de Economía Sostenible, la que se ha montado en Internet es minina. Múltiples plataformas de internautas se han revuelto como jabalíes heridos luchando por los derechos que les quiere, nos quiere, arrebatar Sinde y sus secuaces.
La tan cacareada Disposición final de esa extraña Ley de Economía, permite a una comisión administrativa cerrar páginas webs alegando contenidos ilícitos o fraudulentos. Contenidos que atentan contra la propiedad intelectual de los tipos de la SGAE. Después el propietario de la web puede ir a llorar a Jerusalén, meterse en juicios, etc. El mal ya estará hecho, los años habrán pasado y ya se sabe que el tiempo en Internet pasa muy deprisa. Levantar un portal de nuevo tras ese periodo de tiempo es una ardua tarea, sino absurda la mayoría de las veces.
Es decir, para cerrar un portal de internet, o un blog, o lo que sea, ya no se necesitará orden judicial ni intervención de magistrado alguno. Los de la ceja se convertirán en Juez y Parte y a nosotros que nos vayan dando. Por eso me he acordado de Federico II y de su afán por instaurar una justicia eficiente e igualitaria para todos sus vasallos. La SGAE quiere hacer justo lo contrario. No conforme con decirnos qué es cultura y qué no lo es, además de robarnos por los CDs vírgenes, los DVDs, los MP3 portátiles, discos duros, etc, etc, ahora podrá clausurar portales de contenidos por su cara bonita. ¿El siguiente paso? Controlar los contenidos intelectuales, retirar de la circulación a los blogueros molestos que dicen cosas contrarias y molestas al gobierno zapaterino.
Recuerdo un tiempo en que mis amigos de clase me grababan cintas de casete y yo hacía lo propio para devolver el favor. O cuando mi padre me mandaba a la cama a las 11 de la noche y ponía el vídeo a grabar la película de Tiburón para que yo pudiera verla al día siguiente mientras comía. Todo aquello ahora sería delito, todas esas cosas normales, ahora estarían mal vistas para esta gente de la SGAE.
Por eso he empezado esta entrada diciendo que soy un ladrón. Confieso que el libro de mi padre lo estoy leyendo yo, que el As que se compra un compañero de trabajo lo hojeo en el desayuno y no le doy ni un euro ni a él ni al Grupo Prisa. A mi compañero no parece importarle…
A veces leo también los periódicos del bar, o canto por la calle cuando estoy contento.
Me he acordado también de Federico de Hohenstaufen por la época en la que vivió, en la que los artesanos se dividían en gremios, los puertos tenían aranceles y solo quien dijera el Rey podía atracar allí y comerciar en aquellos mercados.
¿No son estos modelos ejemplos de sistemas obsoletos que ya no funcionan? ¿No es quizás el modelo de propiedad intelectual que defiende la SGAE un modelo caduco y sin recorrido? Muchos grupos de música poco conocidos están cómodos en internet, subiendo sus canciones a Youtube o creando una web desde la cual la gente puede escuchar y descargar sus temas. Existen infinitos sitios de música libre, millares de escritores que cuelgan sus obras en sus páginas para que la gente las lea. ¡Basta ya de privilegios! ¡Basta ya de castas privilegiadas! ¡De sacamantecas y de espíritus medievales!
Señores de la SGAE, en vez de defender esos derechos heredados del siglo pasado, deberían reinventarse, aprovechar la potencia de Internet para seguir ganando dinero con su trabajo, no con el de los demás. No conseguirán jamás ponerle puertas al campo, nadie hasta ahora, incluso con más medios e imaginación, lo ha logrado
Por todo ello me he decidido a firmar el manifiesto Libertad 2.0, un manifiesto de corte liberal que exige la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible.
Ya somos muchos los abajo firmantes. Aquí dejo el enlace por si alguien estuviera interesado en adherirse también.

2 comentarios:

Eva dijo...

Zapatero disfruta agradeciendo los servicios los servicios prestados a los de la ceja, aunque eso signifique coartar la libertad de unos para que otros puedan vivir del cuento. Cuando sólo era un simple un aspirante a la Moncloa, le llegaron al corazón esas declaraciones de amor en forma de movilizaciones bajo el patético lema de “No a la guerra (de Irak)”, incluso todos recordamos a Almodóvar, pocas horas después de la matanza del 11M, hablando de un golpe de Estado del PP.

Mañana es la entrega de los Goya (ése sí tenía talento y no estos marrachos) y toda esta panda que se enorgullece de ser comunista defenderá por enésima vez su propiedad intelectual y arremeterá contra la piratería. Pero, ¿no es la propiedad intelectual propiedad privada?

En fin, querido Viriato, qué te voy a contar. Esto da asco.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Os informo de la existencia de una radio streaming (www.ibisi.es) con excelente música libre de derechos de autor a cuya descarga se puede acceder de manera legal y gratuita. Ni la SGAE ni nadie puede cobrar NADA, nunca, por ponerla en público. Un cordial saludo,

http://www.ibisi.es