miércoles, 16 de junio de 2010

Falsas apariencias

Estoy otra vez a vueltas en mi cabeza con tonterías varias, pensando en esos estereotipos que hay que derribar de una vez por todas para comenzar a ser serios y entender de una vez como funciona esto de la política.
Hay dos estereotipos que le viene genial mantener inquebrantables a la izquierda española, en concreto al PSOE.
Uno de ellos es arrogarse y apropiarse la representación de los obreros y otro el decir una y otra vez que el PP es el heredero del franquismo.
Por lo visto el PP quiere sacudirse de una vez por todas estos mitos socialistas, pero las cosas bien hechas bien parecen y las formas siempre son importantes, sobre todo en política. Por ello, algunas fotos de estas semanas dan un poco de vergüenza ajena a los que siempre hemos votado popular y estamos en un tris de no hacerlo porque no creemos en el voto útil ni somos borreguitos de Norit.
A mí me ruboriza bastante ver a Rajoy reunirse con los artistillas de medio pelo que pusieron palos en la ruedas al Gobierno de Aznar con sus pancartas de Nunca Mais y No a la Guerra. Ahora no alzan la voz contra BP y el vertido impresionante de crudo en el Golfo de México ni por la Guerra de Afganistán de Zapatero y de Chacón, ésa que ha costado bastantes más bajas a nuestro ejército que la de Irak que tanto les traía por la calle de la amargura.
Tampoco me cuadra que el PP pierda el culo para hacerse la foto con PNV y CIU, estos partidos nacionalistas que se han caracterizado por insultar al PP aunque representen la derecha en sus regiones, no deberían entrar en la agenda de Mariano Rajoy. Es mi humilde opinión. Nunca me han gustado las garrapatas en mis perros ni los parásitos en mi interior.
Pero lo que más chirría a mis ojos, es ver a Cospedal con un pañuelo palestino al cuello. Cospedal hace mucho que dejó la universidad, que dejó de salir por las noches y de pasearse por ciertas zonas de Madrid. No sabe exactamente quienes llevan esta indumentaria: miembros de extrema izquierda, en Euskadi los de la kale borroca y en las universidades los más sectarios entre los sectarios, aquellos que montan linchamientos, ya sea contra judíos como contra políticos que no les gustan por no comulgar con sus ideas, llámense Aznar, Rosa Díez o Gotzone Mora.
Será esto del vestuario de Cospedal para sacudirse el complejo franquista, para combatir eso de la conspiración judeo-masónica a la que achacaba el Caudillo todos sus males.
Habría que explicarle a estos pro-palestinos de pacotilla que la franja de Gaza es la zona desde la que se lanzan a Israel cohetes tierra-aire para asesinar judíos. Habría que explicar a los que llaman asesinos a los israelitas que el Estado Palestino existe desde que se fundó Israel, pero que los países árabes de alrededor se niegan a aceptar la paz y la convivencia de dos estados diferenciados porque prefieren exterminar a los judíos y echarlos al mar. Habrá, para concluir, que recordarles que Israel es la única democracia de Oriente Medio y el bastión de Occidente en aquella complicada zona del mapamundi.
Cospedal ataviada de esa forma tan peculiar, recurrió a la cantinela de que el PP es el partido de los trabajadores, como si no pudieran votar al PP ricos, pobres, trabajadores, golfos, sin techos y quienes quieran y confíen en su programa.
Se olvida Cospe de que el PP en las últimas Generales aglutinó bajo sus siglas la nada despreciable cifra de 10 millones de votantes. De esos 10 millones muchos, la inmensa mayoría, son honrados trabajadores, sino no seríamos un país pobre como dice Esperanza Aguirre.
Enseguida comenzó la batalla de portavoces y Pajin, esa niña de Zapatero que no ha trabajado en su vida, esa hija de millonario socialista alicantino, enchufada a fuerza de influencia en la formación según sé de buena tinta gracias a una militante del PSOE alicantino que la odia profundamente por su enchufismo, como decía, la tal Pajin salió a la palestra a defender que el PP es de ricos, que el único partido que lleva en sus siglas la inicial de obrero es el suyo y lo demás son cuentos.
Lo que no añadió la niña es que el PSOE también es el único partido que tiene sus siglas bañadas en sangre como me recordaba el otro día un amigo extremeño, es el que instauró en Andalucía y Extremadura el PER para que el trabajo no sea una alternativa verdadera a la subvención fácil y de por vida y aquel partido que en el franquismo desapareció por completo acogiendo hipócritamente en sus filas a herederos del Régimen como Rubalcaba, Zapatero por parte paterna, De La Vega, y un largo etc.
Sigue faltando en el PP una forma eficiente de destapar a estos cuentistas de una vez por todas. Sigue faltando en la ciudadanía espíritu crítico, ganas de aprender e informarse por uno mismo.
Y es que el PSOE de obrero no tiene nada, de austero menos aún, solo hay que fijarse en los cochazos de lujo que los alcaldes socialistas del sur de Madrid llevaron ayer a Sol para reclamar a Aguirre dinero y posibilidad de seguir especulando con los terrenos de sus municipios.
Lo socialista es subir los impuestos, hacer pagar al prójimo tasas y cánones sin importar nada su situación personal o el roto de sus bolsillos para poder vivir como reyes, como millonarios, como lo que son, una casta superior mantenida por el populacho ignorante.
Si tengo tiempo entraré en detalle en algunos de estos vicios caros de nuestros amigos obreros.

4 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Claro como el agua otra vez, Viriato. Y no os lo penséis todos tanto, votad y apoyad a UPyD al menos hasta que 'se estropee' o el PP y los demás den el 'enterado' y se pongan a trabajar como partidos al servicio de la gente.

Eva dijo...

Acertado, como siempre.
A mí tampoco me gusta ver a Rajoy con los titiriteros, ni a Cospedal con ese trapo en el cuello hablando de clases sociales en lugar de ciudadanos, ni ver como el PP se da el pico con los nacionalistas. Cada día me repugnan más todos esos guiños a la izquierda y al separatismo. Son traiciones a los votantes. Gracias a Mariano Rajoy España se está quedando sin alternativa política.
En cuanto a lo que comentas del PSOE qué te voy a contar que tú no sepas. Acusar de heredero del franquismo al PP e ir de defensores de los trabajadores les sigue funcionando en las urnas. Increíble pero es así. La formación es aún la asignatura pendiente de la “ciudadanía” española.
Un abrazo fuerte.

VIRIATO dijo...

Estimado Carlos, aunque sea afiliado del PP, viendo como están las cosas y que mi partido está dejando de ser nacional con beneplácito de su cúpula, haciendo cosas en una parte de España no válidas en otras según soplen los vientos, creeme que UPyD es para mí una opción en las Generales. Solo rindo pleitesía a Aguirre, pues me parece que el PP de Madrid es el último bastión de aquel partido de Aznar, San Gil, Ortega Lara y Otaola, que como sabes tambien abandona el barco.

VIRIATO dijo...

Eva, que te voy a contar que tu no sepas.
Por una vez De La Vega dijo ayer algo que tiene sentido: El PP está apunto de abrazar el marxismo.
Si a Rajoy y a su amigo Arriola les conviene no dudarán en hacerlo, hasta cantarán la Internacional.

Un abrazo