lunes, 15 de noviembre de 2010

El colesterol de la Administración Pública

Si muchos deseamos una administración reducida a su mínima expresión, no es por capricho, ni siquiera porque la situación económica de España sea catastrófica y la crisis nos asfixie, sino porque un Estado pequeño es más barato, más dinámico y mucho más austero.
La España autonómica es un régimen devorador de presupuestos, con competencias duplicadas y hasta triplicadas, que nos salen a los ciudadanos por un ojo de la cara.
Competencias cedidas, a medio ceder, empresas públicas, fundaciones, institutos, etc, etc., gastan un buen pico de nuestro PIB y sus plantillas de trabajadores son pagadas con nuestros impuestos.
De hecho en España se calculan unos 3 millones de funcionarios, casi medio millón de ellos sin ocupación definida, contratados por Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.
Este fin de semana, los funcionarios de carrera andaluces, esos que estudian una barbaridad para sacar una oposición adelante, se manifestaban en Sevilla en contra de los empleados de la cosa pública que han entrado en despachos, secciones y delegaciones de la Junta por la puerta de atrás, es decir, a dedo.
Y es que Griñán, viendo peligrar por primera vez la victoria electoral, pretende mediante decreto convertir a estos enchufados en funcionariado oficial, con la complicidad de los sindicatos mayoritarios, ya que son sus amigachos y sus afiliados los principales beneficiarios de la medida. Lo que se suele denominar último servicio a la causa. La causa de sus bolsillos, claro.
Por lo que se ve, casi 30.000 agraciados entrarían en la Junta con el único mérito de tener el carnet socialista o el de la CCOO y la UGT.
Salieron casi 50.000 manifestantes a las calles hispalenses, muchísimos más que cuando los sindicatos convocaron huelga funcionarial primero, y general después. Algunos de ellos con enchufes en la mano llegaron hasta el Parlamento Andaluz para lanzarlos en señal de protesta.
Podríamos pensar que este dedismo es señal de un gobierno socialista andaluz que lleva 30 años en el poder, pero resulta que es algo generalizado.
Por ejemplo, en mi pueblo, que es Aranjuez, mediante un examen amañado para cubrir puestos de limpiadora en el Ayuntamiento, entraron 8 amiguetes socialistas y de CCOO. No falló ni uno. 8 de 8 con una puntuación que rozaba la perfección. La primera limpiadora no tiene ni el graduado escolar, pero su marido es un caudillo de Comisiones y por la nota del examen se ve que la señora sabe más de la Constitución que Maria Emilia Casas.
Lo que pretendo denunciar con estos abusos, es que cuando un partido consigue el poder en alguna instancia, en seguida coloca a los suyos e intenta echar a los otros. El problema es que muchos de estos puestos son fijos y soltar lastre enemigo es inviable, lo que conlleva que el Estado vaya engrosándose de manera alarmante.
En el Ayuntamiento de Aranjuez, desde que reinan los socialistas, el gasto por personal se ha triplicado, con aumentos de sueldo incluidos y dedazos al canto. ¡Qué no sucederá en una Autonomía como la andaluza!
Es inaguantable que el 60% del presupuesto de Aranjuez se vaya en gastos de personal. En Fundaciones, en empresas públicas, en secretarías, defensor del ciudadano, etc.
Si seguimos así, pronto la Administración pública será un mastodonte inasumible para los ciudadanos, a no ser que nos sigan sangrando los bolsillos. Si no eliminamos el clientelismo generado por los grandes partidos, además de millones de funcionarios, al menos la mitad de ellos serán unos chupatintas con carnet sin habilidades para desarrollar su trabajo, pero con un contrato blindado y fijo.
Estamos hartos de estos abusos, queremos que nuestros impuestos reviertan en nuestro bienestar, en servicios públicos eficientes, en policía, bomberos, carteros y profesores, no en afiliados sindicalistas y políticos que como sanguijuelas se aferran a nuestra chepa y a nuestro presupuesto.

5 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Viriato, "pronto la Administración pública será un mastodonte inasumible para los ciudadanos"... YA es un mastodonte, ya lo era hace años pero 'se notaba menos', ahora es inasumible e insoportable, no ya moralmente sino económicamente. No pararán, su inercia es personal/particular de 'salvo lo mío y a los míos' porque saben que va a petar. Lo sabe todo el mundo.
Lo malo (lo peor): que les estamos dejando hacer sin armar una buena.
Saludos

VIRIATO dijo...

Pues lleva usted toda la razón, Don Carlos.

Y sin embargo no parece que despertemos ni a palos.

Por poner un ejemplo, hace mucho que la subida de la gasolina no abre telediarios como hace 10 o 12 años y teníamos la peseta.
Esta partitocracia exprimirá la ubre de la vaca hasta dejarla famélica siguiendo la filosofía de Carpe Diem o más castizamente: que nos quiten lo bailao.
Una lástima.

Eva dijo...

Totalmente de acuerdo, señor Viriato. Aquí hay una casta dedicada a trabajar honradamente para que otra pueda vivir de la sopa boba. Es verdad que en los ayuntamientos cada partido intenta colocar a los suyos, pero en gasto y en enchufismo al PSOE no hay quien le gane. Ya conocemos su doctrina "el dinero público no es de nadie". Por eso ya se lo llevan ellos.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

hola Eva, queria contestar tu comentario y es que en eso consiste la polititica, en el arte de tomar el dinero de unos y los votos de otros
con la escusa de proteger a ambos.
en definitiva la mayoria coloca al poder militantes a su imagen y semejanza.
lejos queda la doctrina que consigue guiar con otros fines y la que realmente conseguiria un equilibrio. un saludo.

Eva dijo...

Hola, Anónimo. Gracias por contestar a mi comentario.
Cuando un partido político llega al poder, ya sea ayuntamiento, comunidad autónoma ó Gobierno de la Nación, debe gobernar en beneficio de todos, y no sólo para los que le han votado. No se puede consentir que con los impuestos de todos los españoles se repartan subvenciones disparatadas a todo el que sea de la cuerda del Gobierno, mientras que otros, pymes y autónomos, se tienen que hipotecar hasta las cejas si quieren mantenerse a flote, y aún así no es suficiente.
Un saludo.