lunes, 8 de noviembre de 2010

El Tea Party de Colón

Al final fue un éxito, contra todo pronóstico Alcaraz y su asociación Voces Contra el Terrorismo reunió en torno a la bandera de España de la Plaza de Colón un gran número de ciudadanos que odian a ETA y que plantan cara a los asesinos y a los que se apoyan o pretenden apoyarse en ellos para seguir en el poder.

Antes de la concentración, silencio pusilánime en los medios de comunicación salvo honrosas excepciones. En los informativos de la tarde del sábado, ni una sola referencia al evento que conmocionó Madrid por la mañana. Ni Antena 3, ni Telecinco… solo Telemadrid se salvó de la quema.

La delegación del gobierno quiere multar a Alcaraz por atreverse a colapsar la capital de España, por sacar a la calle tanta bandera patria y tanto “facha” nostálgico que pretende tener a los asesinos en la cárcel o en busca y captura.

Hubo ausencias lamentables, como la del PP en pleno, que dimitió de sus funciones de representante político de muchos de los ciudadanos que allí estábamos. Sigo insistiendo en que si Rajoy gana en el 2012 al infame de Zapatero no será por su heroicidad ni por sus asesores pro-inacción, sino por el voto de castigo a ZP, por aquello del voto útil, porque no hay más dónde elegir, excepto si nos fijamos en Rosa Díez y su UPyD, fuerza aún minoritaria y poco conocida.
Rajoy y algún otro democristiano tenía este fin de semana la excusa perfecta para no estar en Madrid: la visita del Papa a Santiago y Barna.

Es cierto que algunos, como Zapatero, ni siquiera se quedaron en España y se fueron a Afganistán a lucir palmito junto a nuestras mal armadas y abandonadas tropas. Ni víctimas ni cristianismo, sino todo lo contrario, parece ser el lema de Zapatero.

Y así nos va, señores, sin novedad en el Alcázar, como diría aquel, dos grandes partidos que se alejan a pasos agigantados de una sociedad que se divide sin tapujos entre los ni-nis – ni están ni se los espera para ningún tipo de denuncia en voz alta o rebelión cívica – y los que aún nos quejamos un poco, solo un poco, en bajito por si molestamos a alguien más de la cuenta.

Algunos periodistas y foros de internet hablaban estos días de que Rajoy debería encabezar un Tea Party a la española, no sé si un Botellín Party o un Vermut Party, pero un Party o convención donde aglutinar a todos los ciudadanos hartos de Zapatero. ¿Se imaginan a los medios de izquierda donde Rajoy se siente tan a gustito dándole estopa? ¡Grupúsculos de fachas! ¡Nazis trasnochados! ¡Ultrasur en un derbi de tercera! Etc., etc.

¡No, no y no! Mejor estar de perfil, acostado si se puede y sin molestar a los progres de pacotilla, que ya bastante tiene con ese 3,42 de valoración que le dan las encuestas.

Me temo, y creo que no voy desencaminado, que como siga así la cosa, a los políticos los van a votar los afiliados y sus familiares en una o dos décadas. Los jóvenes pasan de política, pasan de ir, pasan de todo ¡Y no me extraña nada!

Es la hora de crear un movimiento cívico, ciudadano, que de la espalda a los partidos políticos como ellos nos la dan a nosotros.

Fíjense que sin apenas divulgación, Alcaraz logró que miles de españoles estuviéramos el sábado en Colón. ¿Cuál es su fuerza? Dignidad y principios inquebrantables, justo de lo que escasea el PP de Mariano al ningunearnos de este modo.

Del PSOE mejor ni hablamos, esos son parte del problema.

8 comentarios:

Eva dijo...

Hola, Viriato.
Estaría bien lo del Tea Party español, pondría a los partidos políticos contra las cuerdas, pero no les llegamos a los americanos ni a la altura del betún.
El PP no fue y ni puñetera falta que hizo. Los políticos cada día dan más asco y los medios de comunicación (salvo excepciones) apestan.
Un abrazo.

VIRIATO dijo...

Hola Eva,
Es tal y como dices... parece que lo hicieran aposta los políticos, cuantas más ganas tenemos que nos representen en algo, van y se escaquean.
Pocas veces me van a fallar más, ¡ya lo verás!

Sobre la sociedad americana... como bien dices, allí saben perfectamente que los políticos son servidores públicos y no semidioses.
Ojalá aprendiéramos algo más que el Halloween del otro lado del mar.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Mira una cosa si tengo que reconocer, los medios de comunicación en general no le han hecho el más minimo caso a la manifestación. Antes del día 6 intente buscar noticias o información por internet y no se encontraba nada, asi que vistas las fotos y videos de la manifestación en mi opinion fue un exito de asistencia (sean 5.000 o 100.000 los asistentes).
Pero cabe hacerse una pregunta ¿por qué el PP en pleno no asistio a la manifestación?, es que ni siquiera Esperanza Aguirre, que habia confirmado asistencia, ni Aznar, ni Rosa Diez.
¿No será, que muy hábilmente se han recogido con la excusa del Papa por si la cosa salía rana?

VIRIATO dijo...

Hola Anónimo,
Pues va a ser eso, que el PP de repente tiene una cúpula de santurrones o que simplemente pasan de gente incómoda como lo son las víctimas.
A mí me dolió especialmente por Aguirre y por Aznar, que tambien fue víctima de ETA.
En fin, ellos sabrán lo que hacen, lo que se demostró en Colón es que no siempre los partidos o sindicatos tienen poder de convocatoria. Sino recuérdese cuando salió más gente a la calle: en la celebración del Mundial.

Anónimo dijo...

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.
Salíme al campo; vi que el sol bebía
los arroyos del yelo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa; vi que, amancillada,
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.


Quevedó observó la decadencia de España y yo sin edad en mis recuerdos guardo con nostalgia su antiguo esplendor, ese que voy perdiendo lentamente hasta consumar este declive, y del que quiero librar a mi corazón.

VIRIATO dijo...

Estimado Anónimo:

Los clásicos como Quevedo siempre serán una fuente de inspiración y un salvavidas al que aferrarnos cuando nos nieguen el concepto de España.
Hubo una época, en la de Don Francisco, que España era una nación orgullosa y como tal tuvo un declive.
En aquellos siglos España se desgastaba debido a las guerras contra los enemigos de la religión, contra los corsarios, protestantes, imperio frances, etc, etc.

Hoy una pandilla de gusanos insignificantes para el valido de Felipe IV, el Conde Duque de Olivares, hacen tambalear los cimientos de la patria como si fuera de papel.
Si Quevedo levantase la cabeza se comería su poesía y compondría otra bien distinta a estos mangutas que están destrozando España.
Un abrazo y gracias por comentar.

Anónimo dijo...

Alcaraz y esa gentuza deberían dejar de dar la nota. No quieren el fin del terrorismo, lo que quieren es que el fin del terrorismo sea útil para sus intereses políticos. Claramente los allí reunidos se parecen más a los nostálgicos de ultraderecha que a ciudadanos sencillos ...

VIRIATO dijo...

Llamar gentuza a una parte heróica de la ciudadanía que solo pide justicia y dignidad no creo que sea acertado por tu parte.

No olvides que esta gente es la que no quiere arrodillarse frente a ETA.
Aunque tuvieran toda la justificación moral de pedir diente por diente, jamás se han tomado la justicia por su mano.
Ole por ellos.