miércoles, 8 de diciembre de 2010

¡La tele está imposible!


Lo reconozco, me he convertido en un alternativo. Por ello no voy a hablarles del lío de los controladores aéreos y del pavor que me produce que el PSOE saque el ejército a las calles cuando un colectivo monta una huelga ilegal y aplauda a otro como el de conductores de Metro cuando el parón afecta al gobierno de Aguirre. Con este pequeño comentario creo que sobra para pedir desde aquí a nuestros políticos la creación de una Ley de Huelga a nivel nacional.
Venía aquí con intenciones bien distintas. Quería hablar de la televisión, que últimamente está imposible. Como gran aficionado a los dibujos animados y al cine infantil o juvenil, creí (iluso de mí) que en los días festivos de este puente la televisión española abortaría su infecta parrilla habitual y la sustituiría por algo más infantil y potable.
Recuerdo con placer las meriendas infantiles después del cole viendo a Miliki y Rita Irasema, o aquellas series de anime: Caballeros del Zodiaco, Campeones, Bola de Dragón, Ranma ½, etc.
Acabo de pulsar el botón de desconexión de mi tele asqueado de la vida. Resulta que en Telecinco, cosa que yo no sabía porque trabajo hasta bien entrada la tarde, existe un programa donde una panda de cocainómanos enzarpados, desviados sexuales, putas de lujo, borrachas de medio pelo, iletradas y vividores varios se despellejan unos a otros y comentan la actualidad desde su óptica enfermiza. Ahí les he dejado hablando de presuntas agresiones sexuales por parte de dos ciclados de gimnasio a una chica granadina, del tamaño del pene de un

fugado de la justicia y del ataque de un macaco del mismo a su asistente rumana sin contrato en regla.
Quien no sepa de qué hablo pensará que me he pasado con las copas navideñas, pero les juro que todo es verídico, que cualquier persona tiene acceso a estos contenidos y lo que es peor, en horario infantil.
Que Telecinco y demás televisiones progres estén abonadas a la chabacanería y al marujeo patrio más casposo es la prueba definitiva de que España se va al garete y que vivimos en un país de mierda. Como dijo Valle Inclán en Luces de Bohemia, la sociedad española es la caricatura de la europea. Como prueba, su grotesca televisión.
Resulta que aquí vale todo, que se habla sin tapujos de prostitución de lujo, se entrevista a asesinos como el Rafita, a huidos de la Justicia como Rodríguez Menéndez o se fomenta sistemáticamente el vivir del cuento desde realities como Gran Hermano o Mujeres y Hombres.
Toda esta bazofia televisada trae consecuencias que la gente no quiere ver. Se refugian en el derecho a conocer la vida de los personajes públicos, en el derecho a relajarse y entretenerse con la televisión, pero no se dan por aludidos, no se dan cuenta que todo se desmorona a su alrededor.
Ayer salió el informe PISA, que para información de Belén Esteban y la Karmele, es el informe que mide el nivel educativo por materias para niños de 15 años en el mundo desarrollado, es decir, en la OCDE.
Los resultados de España son lamentables, ya que un 20% del alumnado tiene problemas para comprender lo que lee, es decir, que ahora mismo no está entendiendo ni papa de este post y lo que es peor, con su nivel de lectura es poco probable que alcancen siquiera el título de ESO.

Las reformas educativas socialistas, la LOGSE y la LOE, se han cargado poco a poco la educación en España hasta encontrarnos en el punto sin retorno en el que estamos .
Quedamos en el informe PISA por debajo de países como Italia o Grecia, somos los peores de los denominados PIIGS, la cola del cerdo, vaya.
Nuestros políticos se preocupan más por utilizar la educación como arma arrojadiza, como guerra de guerrillas lingüísticas o como propulsora del folklore regional de su taifa que como herramienta para la formación y la preparación de las próximas generaciones.
Cargando ideológicamente las materias educativas y acuñando otras nuevas como EPC, no terminamos de despegar, pues otro dato del informe PISA nos habla de que el fracaso escolar en España alcanza el 36% mientras el de Finlandia es apenas del 5%.
Esto quiere decir que más de un tercio de nuestros jóvenes ni siquiera tendrán el graduado escolar en ESO. Un tercio de los españoles con derecho a voto en unos pocos años serán unos perfectos analfabetos.
Pero ahora viene el milagro progre. El delegado del ramo, el encargaillo socialista de la cosa ésta de la educación, que no sé cómo se llama ni me importa, presentó este informe PISA como un logro, ya que hemos mejorado casi 8 puntos en lectura en poquito tiempo y dijo sin ponerse ni colorado que quizás no estén fallando los críos, sino las mediciones, ya que no se debería hablar de fracaso escolar basándonos en la no consecución de un graduado, sino medir el éxito educativo según los alumnos consigan o no sus metas.
Es decir, volvemos al truco del maquillaje estadístico de las filas del INEM y de sacar del paro a aquellos que están haciendo cursos, de las trampas en las cuentas trucadas de Salgado, del relativismo moral zapaterino y de las paparruchas progres que ya todos conocemos.
Cuando un dato no nos gusta, lo mejor es medirlo de otra forma para que parezca éxito lo que es un sonoro fracaso.
En fin, no quiero aburrir ni deprimir mucho más a la gente de bien que está
pensando en cómo sacar estas Navidades a flote. ¡Bastante tenemos con lo nuestro!
Mejor pensar que PISA es eso redondo comestible que nos trae un motorista, que el Madrid juega en un rato la Champion con Mou aislado en un palco
y esperar con ilusión que vestido de noche sacará este año la Esteban para dar las uvas desde un balcón.
Felices fiestas a todos.

1 comentario:

Eva dijo...

Amigo Viriato,
Lo peor de todo no es el fracaso escolar, no es que haya un alto porcentaje de niños que no llegarán a tener el graduado en ESO. La gran desgracia es que en España hasta el más zoquete se planta en la Universidad sin haber oído hablar de los Reyes Católicos y sin haber abierto un libro.
Desde primaria, creeme porque conozco bien el asunto, no se enseña a leer y a escribir, y ya no digamos a pensar o razonar. No se premia el esfuerzo. Un niño de Andalucía no estudia la misma geografía que uno de Galicia.
Estamos en caída libre.
Un abrazo.