miércoles, 27 de enero de 2010

Reinserción al crimen

Hacía tiempo que quería escribir sobre este tema que me indigna profundamente, pero no había encontrado motivación para hacerlo ni palabras para expresarme.
Las noticias de los telediarios de este duro y frio mes de Enero están plagadas de imágenes de una catástrofe natural de magnitudes espectaculares: el terremoto de Haití. Pero ayer viendo las noticias lo que me conmovió sobremanera fue ver a la madre de Sandra Palo llorando desgarradoramente porque al asesino de su niña le habían juzgado de nuevo y puesto de patitas en la calle en menos de dos días.
No voy a traer a este blog ni datos ni cifras de delitos cometidos por menores, creo que están de más.
Hace ya un año que desapareció Marta del Castillo, asesinada por otro grupo de adolescentes desalmados. Dos de ellos, los dos menores colaboradores de Miguel Carcaño, ya están en sus casas, o en pisos tutelados jugando a la Play y fumando porros.
Ese es también el caso de El Rafita, el asesino de Sandra Palo. Este delincuente, teniendo 14 años violó, atropelló y quemo viva a la pobre niña y está en la calle desde hace años.
Lo lamentable del asunto es que ahora tiene 22 y por muchos delitos que siga cometiendo aun estando tutelado, se le suelta en unas horas. El otro día robó un coche y hoy ya estaba siendo entrevistado en Telecinco, la cadena de televisión más grosera, rastrera y sensacionalista de España.
La entrevista no ha tenido desperdicio y por lo visto la periodista ha tratado al delincuente con un cariño y una comprensión digna de la Madre Teresa de Calcuta.
Ahí quedan las madres y demás familias de las víctimas, en las puertas de los juzgados clamando justicia y llorando a moco tendido porque algo falla en España, en el Estado de Derecho.
La progresía y la izquierda poco a poco han ido minando el Código Penal y España es el país del mundo más amable y considerado con los que violan la Ley. Nadie quiere hablar de la cadena perpetua, nadie quiere debatir la Ley del Menor que considera a los jóvenes delincuentes víctimas en vez de verdugos. Al menos nadie desde la casta política, salvo honrosas excepciones, pues recuerdo que este verano en Valencia, bajo un sol de justicia, vi una mujer con una carpeta en la mano con la imagen de Marta del Castillo.
La buena señora pedía firmas para conseguir que a los pederastas, asesinos y terroristas se les juzgara como lo que son: criminales peligrosos y no reinsertables. Pedía para estos delitos la cadena perpetua. Nadie de mi alrededor se negó a firmar la hoja que portaba la señora. Una vez más comprobé como la España real se aleja cada día más de la España oficial y oficiosa.
Nadie vota estatutos, nadie Constituciones europeas, a nadie le importa un bledo la Alianza de Civilizaciones, pero todo el mundo, todo español con o sin estudios, en paro o con empleo, ante estas injusticias y desgracias que le pueden pasar a cualquiera, ante la impunidad de los crimines y la libertad de los maleantes reacciona de igual manera. Con indignación y echándose las manos a la cabeza.
La reinserción no funciona, los reformatorios de menores son una fábrica de delincuentes que en cuanto salgan del centro volverán a robar, a trapichear con drogas o a asesinar si llega el caso.
La reducción de condena es injusta, la libertad vigilada un camelo ineficiente, las cárceles hoteles de 5 estrellas con gimnasio y Canal+.
¿Qué criminal tiene miedo al Código Penal español? ¿Qué está fallando para que los telediarios estén llenos de detenciones de pandilleros y aluniceros con más de una veintena de antecedentes a sus espaldas? ¿Para qué sirve la gran labor policial si los jueces dejan en libertad a tanto mal bicho y sabandija una y otra vez?
Está claro que el endurecimiento de las condenas, la reforma de la Ley del Menor y la cadena perpetua son debates que deben darse ya en nuestra sociedad.
Hacer cumplir la Ley, tratar a los delincuentes como lo que son y encerrarlos por largo tiempo si lo merecen no es menoscabar ni los derechos humanos ni las libertades individuales, sino hacer una sociedad más justa, más fuerte, más segura y sobre todo más libre.

miércoles, 20 de enero de 2010

La iglesia nacional socialista

Compré para Reyes el libro de Esperanza Aguirre titulado Discursos para la Libertad.
Doña Esperanza nos invitó a la presentación del mismo personalmente, pero me fue imposible asistir debido al trabajo. Se agradece el gesto, y no hay mejor manera de corroborarlo que con hechos, comprando el libro y leyéndolo detenidamente.
La obra es una recopilación de discursos de personajes históricos muy destacados que han contribuido a la libertad y a los pensamientos liberales en Occidente. Entre ellos, como no, Cicerón y Sócrates, padres de la democracia y de la oratoria.
Todo lo escrito hasta ahora no tiene mucho con lo que viene a continuación, a no ser porque uno de los discursos a los que alude Aguirre habla de la independencia y de la libertad de la Iglesia respecto al poder político, o lo que es lo mismo, la separación Iglesia – Estado.
Según Aguirre el cristianismo es la primera religión que admite la separación entre fe y política. De hecho Jesucristo dice aquello de “Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios” o aquello otro de “Mi reino no es de este mundo”.
Claro está, a lo largo de la historia ni la Iglesia se ha conformado con pastorear almas ni los políticos han dejado de sentir la tentación de legislar sobre el espíritu y sobre temas poco terrenales.
Podemos evocar la Edad Media o el Renacimiento, cuando los Papas tenían su propio ejército y un poder político gigantesco, promoviendo guerras contra todas las potencias de la época, o cuando Napoleón le arrebató la corona al Pontífice Pio VII para dar a entender que sobre él no había nadie, ni siquiera el representante de Dios en la tierra.
No hace falta echar la vista tan atrás para darse cuenta de otras intrusiones de la misma índole. De lo que venía a hablar aquí es de España y de la Iglesia Española del siglo XXI. Yo soy católico, no practicante, creo en Dios y en la resurrección de la carne y a la vez en que España se desintegra sin remedio y que damos pasos hacia atrás en el tiempo.
Sin separación de poderes en nuestra pseudo-democracia, donde el poder político ya nombra abiertamente a los miembros del poder judicial, con unos medios controlados y subvencionados a manos llenas, ahora parece que poco a poco el poder político y el eclesiástico se entremezclan de nuevo y pronto entraremos en la dinámica del sanguinario Stalin, que regía sin rubor el destino de la iglesia ortodoxa, intentando crear un anti-Vaticano manejado desde el Kremlin.
¿Me he vuelto loco? Quizás. Me he puesto a escribir sin saber que decir, pero me vienen a la mente Losantos y Cesar Vidal, su salida de la COPE por presiones políticas, que según una entrevista a Federico el otro día en Intereconomía, provenían nada menos que del Rey, del PP de Rajoy y de la curia eclesiástica nacionalista, que aunque parezca mentira también existen sotanas con los colores de la ikurriña y de la senyera.
Me viene a la cabeza Educación para la ciudadanía, una clara intrusión del Gobierno y del Estado en la vida privada y familiar de los niños pequeños. Por cierto, Rajoy se queda con la idea y ya no brama ante esta asignatura. Ayer presentó su propuesta de reforma educativa sin mentar en ningún caso la abolición de esta materia tan polémica y discutida. Una vez más el gallego nos apuñala a todos sus votantes cobardemente por la espalda. Ya vendrá a pedir en el 2012 y se le dará.
Recuerdo a bote pronto el nombramiento del nuevo obispo de Vitoria, José Ignacio Munilla, entre protestas nacionalistas y dimisiones en la cúpula de su nueva diócesis por no ser el tal Munilla un declarado nacionalista.
Recuerdo a Regina Otaola el pasado sábado en esRadio hablando del cura del pueblo del que es alcaldesa, Lizarza, al que acusa de ser un nacionalista vasco con sotana, más preocupado de la política que de dar testimonio de la vida de Cristo.
Nos podríamos remontar unos años atrás y recordar los funerales de las víctimas de ETA, cuando se sacaba a los cadáveres de los asesinados por la puerta de atrás, etc, etc.
Podríamos hablar de tantas cosas… Solo lanzo desde aquí un aviso a navegantes, esta vez al clero español. Que recuerde la Iglesia quien manda en España, que recuerde cuales son los objetivos del presidente del Gobierno y de su formación política. Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte, como decía Jorge Manrique, el calendario impulsado por el alcalde socialista de Logroño, que resalta las festividades islámicas obviando las cristianas, o la Ley del aborto, o los proyectos de prohibir las procesiones, la retirada de los crucifijos en las aulas, etc, etc.
Lo correcto sería, como dice Aguirre en su libro y como dijo Jesús hace 2000 años que al Cesar se le de lo que es suyo y a Dios lo que es Dios, pero en aquel entonces Jesús no nos dio la receta sobre como actuar cuando el Cesar se dedica día sí y día también a escupir hacia lo más alto con la intención de ensuciar el nombre de Dios.
Y mientras escribo estas líneas… escucho asombrado como Zapatero piensa viajar a Washington a rezar junto a Obama. Eso sí que es a Dios rogando y con el mazo dando. Amen.

jueves, 7 de enero de 2010

Programas incumplidos

Yo no soy político, poco sé de estas cosas del poder, pues nunca lo he manejado. Concedo que no debe ser nada fácil estar al frente de una empresa o de un departamento, así que jugar con el futuro y el presupuesto de miles de ciudadanos tiene que acogotar bastante.
Aunque nadie pone una pistola en el pecho a nuestros políticos para estar donde están. Son ellos los que se supone tienen ideas y aptitudes para gobernarnos y gestionar el patrimonio de una nación.
Como escuché a Güemes una vez, ser gobernante es buscar día a día la manera de no avasallar al ciudadano. Cuando unos están contentos, otros están insatisfechos. Es ley de vida.
Los políticos están en el poder porque confeccionan un programa electoral creíble que satisface a la mayoría suficiente de ciudadanos que les permita gobernar. Después viene la moqueta, el coche oficial, los eventos y todas esas cosas que lleva el cargo.
Lo fundamental es el programa electoral. Yo abogaría porque el mismo fuera firmado ante notario, que al terminar la legislatura, sino se han cumplido los puntos fundamentales recogidos en el programa, a esa persona se la inhabilitara de por vida para volver a presentarse a unas elecciones.
Estamos hartos de programas fantasiosos, de medidas inventadas al vuelo como las de Zapatero, que seguro ha perdido la cuenta de los planes económicos presentados en el Congreso. Todos ellos con un único resultado: Más paro, más ruina y rotundos fracasos.
Aunque la noticia que me mueve a escribir esta entrada de mi blog es un incumplimiento que me duele más si cabe que los de ZP. El incumplimiento de Núñez Feijóo de instaurar en Galicia la libertad de elección lingüística en Educación.
Si Feijóo ganó las elecciones no fue por ser el más guapo, ni el más simpático, ni siquiera por hablar mejor que el resto. Su victoria por mayoría absoluta se debió a los desmanes del bipartido formado por PSOE y BNG y por el apoyo de una plataforma denominada Galicia Bilingüe.
Esta plataforma buscaba que los padres gallegos pudieran elegir el idioma en el que querían que sus hijos se educaran. Para un extranjero este debate debe ser absurdo. No es posible que en España un padre tenga problemas para escolarizar a sus retoños en castellano, la lengua madre de la mayoría de los ciudadanos. Pues esa es la triste realidad. El bipartido iba por el absurdo camino de obligar a los niños gallegos a estudiar las materias troncales solamente en gallego.
Estas cosas sientan mal, por ello Galicia Bilingüe reunió 100.000 firmas a favor de la libertad de elección. Feijóo vio el cielo abierto y se subió al carro de esta plataforma. Las manifestaciones de Galicia Bilingüe, con su presidenta Gloria Lago a la cabeza, eran todo un espectáculo: un continuo asedio y lluvia de insultos de las huestes nacionalistas gallegas a los heróicos manifestantes.
Feijóo prometió, venció e incumplió. En cuanto se sentó en el sillón de la Xunta nombró como responsable de Educación a un tipo de pasado nacionalista. Empiezo a pensar que hay que llamar a los Cazafantasmas para que purguen los edificios públicos de entes malvadas que nublan el raciocinio de nuestros gobernantes. A todos les entra esa venilla nacionalista que tienen oculta, por muy del PP que digan ser.
Lo que menos necesita ahora el principal partido de la oposición es otro Rajoy, otro político blandengue que ensucie los pantalones a la primera de cambio. Los Reyes Magos les han traído carbón a todos los que creían en Feijóo. El chaval ha resultado ser otro Fraga, que por muy franquista que fuera en su día, en el salón de su casa era más bien nacionalista y fue el primer culpable de que el sistema educativo gallego fuera el galimatías que es en la actualidad.
Ahora nos sale Feijóo con un modelo híbrido estúpido en el cual se impartirán las clases a poquitos, un tercio en gallego, otro tercio en inglés y por último otro 33% en español.
Gloria Lago está que se sube por las paredes. Tantas amenazas, agresiones e insultos soportados para conseguir una asignatura más en castellano que las que ya se impartían bajo el yugo nacionalista.
Por lo visto Rajoy lo ve de lujo, está pensando el PP en aplicar este modelo lamentable también en Vascongadas, en Cataluña y en Baleares si alguna vez tocan pelo. Lo veo harto complicado.
La oposición de estos sujetos del PP es totalmente deplorable. Ahora parece ser que cuando gobiernan es aún peor.
En algunos de mis viajes al extranjero me he sentido impotente al chapurrear inglés y no dominarlo a la perfección. Creo que los colegios bilingües de la Comunidad de Madrid son el modelo a seguir en todo el territorio nacional. Los niños que ahora se eduquen en Galicia, cuando salgan al extranjero se sentirán como yo, pues además de saber un poquito menos de español, no creo que puedan hablar a los franceses y alemanes en gallego para pedir una cerveza y sí en inglés, que al fin y al cabo es el idioma más útil fuera de nuestras fronteras.
Como siempre, España es diferente, cada vez nos quedan menos esperanzas en el PP nacional. Si esta es la política lingüística de Mariano Rajoy, creo que su niña, aquella sandez que utilizó en un debate con Zapatero, las iba a llevar claras.
Feliz año 2010 a todos mis lectores.