jueves, 25 de febrero de 2010

Zapatero, Zapata y el zapatazo

Zapatero está feliz, es el tío más dichoso de la faz de la tierra. No le he hecho mucho caso estos días, pero me ha parecido verle esta semana junto al presidente turco hablando de la Alianza de Civilizaciones y también a la vera de Barroso. Ayer por lo visto intervino en una cumbre o conferencia en Ginebra sobre la Pena de Muerte. Concluyó su intervención diciendo: “Nadie tiene derecho a arrebatar la vida de otro ser humano, absolutamente nadie”.
¡Qué tío! ¡Qué agenda más apretada! ¡Cuántas fotos colecciona ya tras aquella histórica de la de las Góticas y Obama! Lo malo es que también va acumulando sin pausa desvergüenza, inmoralidad y caradura a ritmo endiablado.
Un tipo que se atreve a decir en Europa la frase arriba copiada, recién aprobada la nueva Ley del aborto, una manera como otra cualquiera de quitar la vida a un ser humano, un tipo que hizo del Doctor Montes estandarte de su última campaña política, aquel siniestro doctor que solucionaba un ataque de asma o cualquier otro achaque con una muerte dulce, no tiene autoridad moral para seguir ni un minuto más al frente de un Estado, dudo hasta que la tenga para presidir su patio de vecinos.
Para colmo, solo unas horas antes de la Cumbre, colina como mucho, moría tras una huelga de hambre de más de 80 días un preso político cubano, un sencillo albañil que por oponerse al régimen asesino y sangriento de los Castro, había pasado los últimos 7 años en prisión, quedándole por cumplir otros 30 más.
¿Denunció Zapatero este asesinato político? La cumbre sobre la pena de muerte parecía un marco inmejorable para condenar los regímenes que violan sistemáticamente los derechos humanos y las libertades individuales. Zapatero se calló como ramera del Malecón de La Habana.
Aún recordamos las declaraciones de Moratinos estas Navidades diciendo que el gobierno de Cuba estaba dando los pasos correctos hacia la democracia, realizando reformas profundas en el país caribeño. ¿Ha hablado sobre el fallecimiento de Orlando Zapata el canciller Moratinos?
Quizás cuando se yerga de su genuflexión ante los asesinos castristas, tenga tiempo para comunicar a la familia del asesinado sus condolencias, tal vez cuando deje de hacer gestiones a favor de los Castros ante la Comunidad Europea, tenga un minuto para preocuparse por los disidentes del régimen criminal del monstruo de Birán.
Orlando Zapata muere por sus convicciones, un simple albañil ha sido asesinado por un régimen dictatorial comunista que permanece demasiado tiempo, más de 50 años. La izquierda española, con Llamazares y ZP a la cabeza, se niegan a condenar las atrocidades de los Castro en Cuba mientras vuelven la cabeza una y otra vez a la dictadura de Franco y a los fusilamientos de guerra de hace más de 70 años.
Los Castro matan, encarcelan, torturan y persiguen a los cubanos que no comulgan con el régimen. El propio Zapata tuvo que ser operado tras una paliza de los militares castristas, fue sometido a castigos como el de pasar más de 15 días sin beber agua o aislado en una habitación con el aire acondicionado al máximo para que se muriera de frío. ¿No son estas torturas y vejaciones otra manera de pena de muerte? ¿No es una forma de muerte en vida?
A Zapatero le interesa salvar a De Juana si se pone a dieta. Lo importante es que Iñaki siga vivo, llegó a decir el actual lehendakari Patxi López, pero cuando la persona en huelga de hambre es un opositor a uno de los regímenes amigos de los socialistas, ya sea el cubano o el marroquí, recuérdese el caso de Aminatou Haidar, la vida de esas personas no vale una higa.
Ese es el concepto que tiene Zapatero y su partido de los derechos humanos, derechos humanos a la carta, moldeables, adaptables según la víctima sea de un tirano de izquierdas o de derechas.
Si ZP tuviese algo de decencia o de moral, ayer tendría que haber cerrado su intervención de otra forma bien distinta:
“Nadie tiene derecho a arrebatar la vida de otro ser humano, absolutamente nadie, a no ser que sea ministra socialista como Bibiana Aído e impulse una ley sobre el aborto, a no ser que se llame Montes, sea doctor y esté a favor de la eutanasia activa, a no ser que sea un tirano comunista como Castro y se dedique a encarcelar y a torturar a sus compatriotas, a no ser…”

viernes, 12 de febrero de 2010

Libertad 2.0

Lo siento, soy un ladrón, lo confieso. Lo malo es que no lo soy solamente en la Red, sino en la vida cotidiana. Regalé a mi padre una novela histórica para Reyes y no he podido evitar llevármela a casa.
Habla de Federico II Hohenstaufen, emperador alemán, rey de Sicilia, Chipre y Jerusalén. Uno de esos monarcas de la Edad Media (nació en el 1194) demasiado adelantados para su época, como el gran Alfonso X de Castilla.
Este monarca siciliano tenía la mala costumbre de no juzgar de antemano a nadie, de tratar a un ciudadano bajo igual que a un noble, dándole la oportunidad de defenderse ante los tribunales reales. Cuenta el libro que se rodeaba de sarracenos y judíos aun siendo cristiano y que tuvo más de un desencuentro con los Papas que le tocaron en suerte.
Pero yo venía a hablar aquí de la SGAE, una vez más, con temor a ser un poquito repetitivo, aunque si no hablamos de la SGAE tendríamos que hablar de ZParo y no me apetece soltar sapos y culebras sobre este artista de la mentira. De hecho hablando de la SGAE hablamos también de Zapatero, ya que podría ser perfectamente socio de honor de esta pandilla de impresentables por sus dotes innegables para la farándula y el colorín.
Me he acordado de Federico II y de su fe en la Justicia y enseguida he pensado en el clan del Pollo Frito de Ramoncín. Al Gobierno le toca devolver los favores a su casta de voceros y agitadores sociales de la mejor manera posible, es decir, vaciándonos los bolsillos.
Desde que la ministra Sinde, o Sin-Descargas como se la conoce en la Red, impulsó la Disposición Final de la Ley de Economía Sostenible, la que se ha montado en Internet es minina. Múltiples plataformas de internautas se han revuelto como jabalíes heridos luchando por los derechos que les quiere, nos quiere, arrebatar Sinde y sus secuaces.
La tan cacareada Disposición final de esa extraña Ley de Economía, permite a una comisión administrativa cerrar páginas webs alegando contenidos ilícitos o fraudulentos. Contenidos que atentan contra la propiedad intelectual de los tipos de la SGAE. Después el propietario de la web puede ir a llorar a Jerusalén, meterse en juicios, etc. El mal ya estará hecho, los años habrán pasado y ya se sabe que el tiempo en Internet pasa muy deprisa. Levantar un portal de nuevo tras ese periodo de tiempo es una ardua tarea, sino absurda la mayoría de las veces.
Es decir, para cerrar un portal de internet, o un blog, o lo que sea, ya no se necesitará orden judicial ni intervención de magistrado alguno. Los de la ceja se convertirán en Juez y Parte y a nosotros que nos vayan dando. Por eso me he acordado de Federico II y de su afán por instaurar una justicia eficiente e igualitaria para todos sus vasallos. La SGAE quiere hacer justo lo contrario. No conforme con decirnos qué es cultura y qué no lo es, además de robarnos por los CDs vírgenes, los DVDs, los MP3 portátiles, discos duros, etc, etc, ahora podrá clausurar portales de contenidos por su cara bonita. ¿El siguiente paso? Controlar los contenidos intelectuales, retirar de la circulación a los blogueros molestos que dicen cosas contrarias y molestas al gobierno zapaterino.
Recuerdo un tiempo en que mis amigos de clase me grababan cintas de casete y yo hacía lo propio para devolver el favor. O cuando mi padre me mandaba a la cama a las 11 de la noche y ponía el vídeo a grabar la película de Tiburón para que yo pudiera verla al día siguiente mientras comía. Todo aquello ahora sería delito, todas esas cosas normales, ahora estarían mal vistas para esta gente de la SGAE.
Por eso he empezado esta entrada diciendo que soy un ladrón. Confieso que el libro de mi padre lo estoy leyendo yo, que el As que se compra un compañero de trabajo lo hojeo en el desayuno y no le doy ni un euro ni a él ni al Grupo Prisa. A mi compañero no parece importarle…
A veces leo también los periódicos del bar, o canto por la calle cuando estoy contento.
Me he acordado también de Federico de Hohenstaufen por la época en la que vivió, en la que los artesanos se dividían en gremios, los puertos tenían aranceles y solo quien dijera el Rey podía atracar allí y comerciar en aquellos mercados.
¿No son estos modelos ejemplos de sistemas obsoletos que ya no funcionan? ¿No es quizás el modelo de propiedad intelectual que defiende la SGAE un modelo caduco y sin recorrido? Muchos grupos de música poco conocidos están cómodos en internet, subiendo sus canciones a Youtube o creando una web desde la cual la gente puede escuchar y descargar sus temas. Existen infinitos sitios de música libre, millares de escritores que cuelgan sus obras en sus páginas para que la gente las lea. ¡Basta ya de privilegios! ¡Basta ya de castas privilegiadas! ¡De sacamantecas y de espíritus medievales!
Señores de la SGAE, en vez de defender esos derechos heredados del siglo pasado, deberían reinventarse, aprovechar la potencia de Internet para seguir ganando dinero con su trabajo, no con el de los demás. No conseguirán jamás ponerle puertas al campo, nadie hasta ahora, incluso con más medios e imaginación, lo ha logrado
Por todo ello me he decidido a firmar el manifiesto Libertad 2.0, un manifiesto de corte liberal que exige la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible.
Ya somos muchos los abajo firmantes. Aquí dejo el enlace por si alguien estuviera interesado en adherirse también.