jueves, 13 de enero de 2011

El Imperio de la no Ley

No sé donde he leído o escuchado, quizás en ningún sitio y solo sea sentido común, que un Estado debe garantizar el cumplimiento de la Ley y someterse a su vez a ella.
Ningún ciudadano puede estar al margen de las leyes de su país, todos somos iguales ante la Justicia y las personas con un cargo público deben ser las primeras en cumplir a rajatabla los cánones establecidos.
En España está de moda todo lo contrario, incluso se chulea o se farda en público de pasarse las leyes y las sentencias por el arco del triunfo.
Nuestros políticos juran o prometen guardar y hacer guardar la Constitución ante el Rey y al salir por la puerta del regio salón se carcajean en nuestra cara.
Yo opto, visto lo visto, por que cambien el acto de juramento y metan un ejemplar de la Carta Magna en un orinal o bacinilla de oro para que cada ministro, juez, gerifalte o carguillo de marras en vez de jurar o prometer, vaya giñando u orinando sobre el papelote según su conciencia le permita.
Mientras el Gobierno va endureciendo las leyes para con la ciudadanía, prohibiéndoles fumar en bares, restaurantes y sitios de guardar, excepto toros y fútbol por si a nuestros representantes les da por estar en el palco o en la barrera con un puro veguero, mientras que a nuestros niños no les dejan comer bollos ni ganchitos en los recreos, mientras prohíben a los comerciantes catalanes rotular sus negocios en el idioma que les plazca, mientras en el Burger no podemos pedir la XXL pero si 20 hamburguesas talla 34 del Zara, o mientras prepara la Pajín una ley contra

la humillación que puede multarnos a todos los que hablamos rudamente como
Cela o como Pedro Navaja, ellos hacen lo que les sale de sus partes, no digo cojones por si queda sexista y se me cae el pelo.
Los partidos políticos desde casi el nacimiento de la democracia, desembarcaron en el poder judicial repartiéndose una cuota de jueces según tengan los magistrados el carnet en la boca del PSOE, del PP o según calen txapela o barretina.
Aún estamos escandalizados tras la sentencia parida o defecada por el Tribunal Constitucional presidido por María Emilia Casas después de 4 años de deliberaciones cuando a la señora le da por hablar en su último día de cargo.
Saca pecho la tía y nos dice que los políticos dan asco porque no han renovado antes el tribunal, cuando fue ella la que no quería renovar el mismo porque los jueces progres se quedaban en minoría. Habla de meritocracia y de separación de poderes la misma que aguantó estoicamente el día de las Fuerzas Armadas de hace unos años la riña de la ex vice Vogue, Teresa de la Vega por la polémica sentencia del Estatut catalán que era anticonstitucional hasta el rabo, de cerdo, porque los toros en Cataluña están prohibidos.
Aún habiendo parido un aborto de sentencia, la Generalitat Catalana no piensa modificar ni un punto de su Estatut, como tampoco está por la labor de acatar la sentencia de otro tribunal, esta vez el Supremo, que insta al gobierno de aquella región española de garantizar que la lengua vehicular en Cataluña sea también el castellano, no exclusivamente el catalán.
El suizo Mas, suizo por lo de las cuentas secretas de su padre, dice que hará lo que le salga del miembro, o de la miembra (de nuevo me preocupo por la igualdad), y Gabilondo, el hermano del defenestrado locutor de CNN+, de la Ser y conocido por aquello de recomendar a ZP tensión y crispación, dice que es la Generalidad la que tiene que decidir cual es la lengua vehicular en materia educativa. Casi sería mejor mandar el sueldo a casa a este personajillo y al menos no vemos su desagradable jeta en los telediarios.
El Gobierno aunque tenga mecanismos para hacer cumplir la ley no quiere cumplirla, ahora me viene a la cabeza los ayuntamientos batasunos, 42 nada menos. Y es que el tema del terrorismo vasco va a dar mucho que hablar.
Los mismos personajes en las mismas situaciones: ZP, RuGALcaba y ETA.

Parece el título de aquella película porno del Potro de Vallecas: El Poli, el Lama y las que los lamen, pero maldita gracia que nos hace a l
os que tenemos asco a los pistoleros de la ETA.
El PSOE está noqueado y buscará como sea un enjuague político, un apaño más o menos vistoso para hacernos creer que Batasuna ha cambiado, que Otegui, aunque en la cárcel, sigue siendo un hombre de paz como Ghandi y no tenemos ninguna duda de que ETA renovará actas en los ayuntamientos vascos y que el tripartito vasco está más cerca que nunca en cuanto pasen los comicios municipales.
El Gobierno del PSOE, lejos de hacer cumplir la ley, se siente más a gusto con los que viven fuera de ella.
¡Bienvenidos al Imperio de la No Ley (para ellos)!

1 comentario:

Eva dijo...

El imperio de la no ley para ellos, para los políticos (incluidos los jueces) que se la pasan por el arco del triunfo. El resto de mortales debemos cumplirla, aunque sea injusta. España cada día da más asquito.
Un abrazo.