lunes, 2 de febrero de 2015

Podemos: El caso es llegar


Hoy lunes, después de la marcha hacia Sol que Podemos había preparado concienzudamente durante meses, aún no sabemos exactamente que pedían los allí congregados.

Supongo que reavivar el espíritu del 15M que fue el germen de Podemos hace ya unos años.
Al margen del número de personas que caminaron juntos hasta el corazón de España, pudimos comprobar que los marchantes siguen siendo la misma izquierda reaccionaria de siempre, los mismos perro-flautas sin programa que se dedican a aullar desde los micrófonos de La Sexta y Cuatro a la Luna de la destrucción del sistema democrático actual.

Se desprende de los lemas tan manidos por los antisistemas, de las pintas de muchos, de los textos de las pancartas y de la ausencia de banderas españolas que no hay nada nuevo ni bajo el Sol, ni sobre las baldosas de Sol, aunque se empeñen en querer hacernos ver lo contrario.
Pablo Iglesias, el Gran Timonel de toda esta patulea, pinchó en hueso al congregar a mucha menos gente de la que tenía pensada en su quijotera, pues llegó a definirse sin modestia alguna como el Don Quijote que España necesita.


Lo que queda claro, visto lo de ayer, es que la fuerza de Podemos no está en calle. Está en las cadenas privadas que utilizan a sus líderes más destacados como ariete para derribar las puertas de la Moncloa y poder obtener influencia mediática en una Nación que no deja de agonizar ni con unos  ni con otros.
Ninguna propuesta, ningún programa, solo palabras vacías de un líder que se marcó un chotís bien agarrado a sus ideales caducos y marchitos.

Pero esta vez, ahí está la clave, Pablemos quiso desmarcarse de tanta foto con etarras en herriko tabernas, de tanta escena con los colores de Venezuela y Cuba, de tanto escrache antidemocrático en la Complutense contra políticos contrastados como Rosa Díez o de aquellos vídeos en los que se declara comunista abiertamente, aunque ahora niegue todos estos testimonios gráficos.

Solo le faltó al camarada, para redondear el acto, subir al estrado arrastrando una gran cruz y decir que apoya sin fisuras la Semana Santa en Sevilla y que él es el Mesías redivivo.

Escuchar a Pablo Iglesias, que no ha leído a Cervantes, compararse con Don Quijote, un español universal, cuando él odia todo lo que representa España es asqueroso.

Oír de sus labios hablar del 2 de Mayo, cuando no es otra cosa que el granadero francés que empuña el arcabuz en el cuadro de los Fusilamientos del 3 de Mayo de Goya contra la libertad y la independencia patrias, es una blasfemia innecesaria para los que creemos en España.

Ahora, a Pablo le interesa disfrazarse de Daoiz o de Velarde, tanto da, aunque entre los asistentes a la marcha ni una sola bandera rojigualda ondease en el mar de banderas republicanas enarboladas por lo peor de la extrema izquierda.

Quien conozca un poco la Historia, estará de acuerdo conmigo en que más que defender los
principios liberales plasmados en la Constitución de 1812, llamada popularmente La Pepa y redactada por lo más granado de la sociedad española (incluidas las colonias de Ultramar),  la mayoría de personas congregadas ayer en Madrid recordaban aquellas marchas bolcheviques del 1934 que pedían la cabeza de Gil Robles, presidente de la CEDA, entre banderas soviéticas antes del asesinato de Calvo Sotelo y de la Guerra Civil española.

Pablo Iglesias me recuerda a Simeone con su filosofía de partido a partido. Este fin de semana tocaba convertirse en patriota, envolverse en una bandera que jamás ustedes habrán visto en ninguna de sus miles de fotos. Sí la de Venezuela.

Podemos necesita seguir sumando votos para "okupar" la Moncloa y desahuciar al Rey de España de la Zarzuela. Luego Dios, Sor Lucía Caram, Nicolás Maduro, o los ayatolás iraníes dirán.
Para eso no hace falta programa, ni propuestas creíbles, ni nada de nada.
El caso es llegar.




3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Javi hace tiempo que no nos vemos pero ya sabes como pienso, los de Podemos representan la indignación por este sistema bipartidista que solo protege a los poderosos y a los bancos y recorta derechos a los más pobres. Tu querido gobierno pepero está más preocupado de salvar a la banca incluso aportando el dinero necesario para la salida a bolsa de Bankia, aparte de la corrupción totalmente demostrada en tu partido, y realizando acciones vergonzosas como hacer pagar las medicinas a los pensionistas, incluida mi madre

Javier Lindo dijo...

Buenos días!
Lo curioso de Podemos es que no lucha por combatir el bipartidismo, sino por sustituir a uno de los grandes partidos de ese "sistema", o si puede, constituirse como el partido único de España a imagen y semejanza del PRI mexicano o de otros sistemas idolatrados por ellos como Cuba o Venezuela.
Comprendo la indignación de la gente, pero echarse en brazos del populismo es un acto estúpido, y como dijo el otro día Ignacio González, votar cabreado consigue que los siguientes 4 años te los pases cabreado por la pésima elección que has hecho a la hora de introducir una papeleta en la urna.
Sobre la banca y ese pseudo-rescate, nada que no se haya hecho antes. Esperemos qué sucede en Grecia si no pagan sus deudas.
Seguro que tú pagas las tuyas, igual que todo hijo de vecino.
Y por último, no creo que Podemos pueda ya sacar pecho e ir por el mundo como adalid de la pulcritud y limpieza de sangre tras lo que se ha destapado con Monedero (otro caso Messi), la productora de Iglesias, el expolio de Rivas a manos de Tania Sánchez o la beca del listo de Errejón.
Cuatro de cuatro ya no es casualidad.
¿Qué no harán si gestionan un país?

Un saludo

Anónimo dijo...

Querido Javier.
Estando contigo en total sintonía respecto a todo lo que has escrito , hablando de estos salva patrias comandados por el iluminado de la coleta y la Chupi Pandi de la Complu...ME NIEGO A QUE ESTOS HIJOS DE LA GRAN PATRIA puedan recordarte al mejor entrenador de la última temporada del fútbol español, esta gentuza, del sacrificio y trabajo que imprime Simeone a su equipo no conocen ni la primera vocal, así que...debes retractarte...y lo sabes.
Un abrazo