lunes, 15 de junio de 2015

Aquellos maravillosos años

El otro día, leía con estupor como en un lugar de Internet de cuyo nombre no quiero acordarme, caía mal mi crónica sobre lo acaecido en el Pleno de Investidura del sábado pasado.

Después leí otras crónicas en Internet, como la de Aranpress, escrita por periodistas de carrera y lo cierto es que no diferían mucho de lo que yo había escrito.

Sentó mal el epitafio cervantino, suele pasar a los que no tienen costumbre o suficiente cultura para entender a nuestro Príncipe de las Letras, y a partir de ahí lo de siempre: insultos, vejaciones y un largo etcétera. Tan largo que ya aburre.

Quiero agradecer a las personas que han sacado la cara por mí, y solo escribo esta entrada en mi blog para decirles que no merece la pena intentar razonar con el que nunca lo ha hecho, con el que coge una linde, la linde termina y el continúa caminando sin darse cuenta de que bajo sus pies ya no hay camino, ni siquiera por andar, aunque se empeñara el mismísimo Machado.

Solo recordarles a esas personas que la inquina de este tipo de sujetos, que en breve pasarán el cazo preguntando ¿qué hay de lo mío? solo se reduce a cuestiones de supervivencia. Fuera de lo público hace frío y cuando se es un mediocre, no se sabe trabajar de otra forma que arrimando la sardina al ascua que más calienta.


Durante años, la política socialista con y para los medios de comunicación fue la de costumbre: tú te llevas bien conmigo y yo soy generoso. A veces muy generoso.

Ahí tenemos los presupuestos dedicados a publicidad institucional por ejemplo.

Cuando llegué en el 2011 a la concejalía de Medios de Comunicación, 250.000 euros eran dedicados a diversas inserciones de publicidad en semanarios locales o radios de Aranjuez.

Para ser sinceros, la mitad de este presupuesto se lo llevaba la revista municipal, que nos costaba más de 20 millones de las antiguas pesetas.

Llegaron a convivir en Aranjuez hasta 8 semanarios locales alimentados en su mayoría por ese impulso febril de dinero público. Algunos de ellos  tuvieron que cerrar debido a la crisis, pero también porque cuando a un enfermo vegetal se le desconecta de la respiración artificial, muere sin remedio.

Pero yo no tengo la culpa, desde mi percepción liberal de la política no creo en los medios públicos. Siempre he sido transparente en este sentido y lo he dicho en Pleno, aun a sabiendas de que me tocaba gestionar lo mejor posible una emisora local que hace una magnífica labor informativa, pero que ocupa un espacio que ya cubren iniciativas privadas.

A mí me encantaría que como profesional informático hubiese academias municipales de programación o de comunicaciones, o que me pagase el Estado un master MBA, pero no creo que eso fuese justo para las academias privadas o universidades y escuelas de negocio que viven de impartir este tipo de formación y que crean empleo y riqueza económica.


Volviendo al tema… En 1000 euros se quedó el presupuesto para medios de comunicación durante esta legislatura y nadie se ha muerto. Creo que el autobombo no es un servicio básico que deba cumplir un ayuntamiento, sí el transporte, por ejemplo, y sin embargo en Aranjuez no se pagaba un euro en financiar este servicio desde allá por el 2005.

Es una vergüenza que mientras se dejan de lado estos servicios esenciales de prestación obligatoria, se despilfarre en publicidad institucional para que hablen bien de tu gestión. ¿Volveremos a esas políticas? No me cabe la mínima duda.

Esta entrada en mi blog es para que más de uno entienda el por qué de algunos odios e inquinas personales.

Yo no he hecho nada malo a nadie, solo he cumplido con mi deber lo mejor posible, pero si os fijáis en la imagen veréis el cuadro de gastos en diversos servicios que en la etapa socialista encargaron a un solo medio. Ahora entenderéis muchas cosas.

Si esta información es pública a cualquier ciudadano en Intervención Municipal, en parte es gracias a la Ordenanza sobre Transparencia que un servidor impulsó en su etapa como concejal. Veremos a los que se les llena la boca sobre transparencia lo que hacen en este ámbito.

Tengo el desglose de estas astronómicas cantidades, pero no creo sea necesario dar más detalles. Espero.

¡Quién tenga oídos para oír que oiga!

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