lunes, 13 de julio de 2015

El nuevo PP


Ayer se celebraba en Madrid  el 17º Congreso Popular de mi partido. Yo hice barbacoa en casa.
El mismo interés despierta entre los lectores de este blog una cosa como la otra.
Se pudo ver cómo el PP de Mariano Rajoy quiere vender entre sus votantes, sus simpatizantes y los que lo fueron alguna vez, una imagen de cambio y renovación que mucho me temo se quedará en una arriolada más o una moragada absurda que desembocará sin remedio en un batacazo espectacular de mi partido en las elecciones generales de otoño.
Ahora, en vez de atriles sobre el escenario hay focos del Club de la Comedia y en lugar de gaviotas en el logo del partido círculos podemitas. El complejo de la derecha llevado al extremo (o al centro).
Me temo que los únicos cambios que nos podemos esperar de la cúpula de Génova 13 es el cambio de la primera P de las siglas por la segunda. En fin.
Como dice Santiago Abascal, uno de los políticos que jamás deberían haber salido de la formación popular, el PP está políticamente acabado y yo añado: por extensión, España también.

El líder de VOX se despacha agusto en una entrevista a Libertad Digital contra sus antiguos compañeros. Y no le falta razón.
El eterno peregrinar del PP al centro de la nada le llevará a la desaparición total, como le pasó a la UCD de Adolfo Suárez en su tiempo.
En la actualidad, el complejo absurdo de la derecha española de hacerse perdonar el ser liberal, constitucionalista y católica es tan demencial que llega a la náusea.
Lo mismo ha sucedido con el partido Ciudadanos. Al bueno de Albert Rivera se le han encogido los huevos, como diría un castizo, y en vez de querer heredar el cetro de la derecha liberal, esa que está dejando huérfana bajo sus barbas de Pantocrator el presidente Rajoy, comienza a hacer cosas raras que le restarán votos sin remedio en las Generales.
No se puede exigir en Madrid al PP de Cifuentes a cambio de formar gobierno  todas las garantías habidas y por haber en materia anticorrupción mientras en Andalucía, tierra del Ere que Ere, no se hace lo mismo con Susana Díaz ni se forman comisiones de investigación para ver dónde ha ido a parar el dinero que era de los parados andaluces.
El otro día en no sé que plató de los que le privan por progres a Rivera, a la pregunta de si era de derechas o de izquierdas, él contestaba que era de centro.
Como dice Abascal, hay mucho partido en el extremo centro y en la izquierda, pero en la derecha nadie quiere quedarse, aunque las ideas liberales y la gestión de la derecha sobresalgan por su valía y su superioridad comparados con los  mantras de izquierdas que ya sabemos como dejan ciudades y naciones enteras  al llevarse a la práctica.
Igual que Rajoy, Rivera debe leer el Marca por no mojarse. Por el qué dirán.
Y es que como afirma Abascal, España necesita políticos jóvenes que digan la verdad y estén dispuestos a jugarse el puesto por sus ideas, no que cambien de postura según les insuflen un cargo o les eleven a una portavocía como le ha pasado a Pablo Casado.
Yo recuerdo la primera vez que leí el nombre de Casado en un diario digital. Era presidente de Nuevas Generaciones o algo parecido y decía ante los jerifaltes del PP madrileño que mientras los jóvenes de izquierdas veneraban a asesinos como el Ché Guevara, los jóvenes populares tenían como referente a Miguel Ángel Blanco.
No sé si también tenían de referente a María San Gil, a Ortega Lara o al propio Abascal, gente que se ha jugado el pellejo en el País Vasco (o ha sido directamente víctima del terrorismo etarra) o son más de otro de los nuevos, del tal Javier Maroto, ese que afirmaba que la gente de Bildu era muy simpática y que su peluquera era proetarra. Una cachonda mental, vaya.
El PP no tiene que refundarse, no necesita dejarse coleta o salir sin corbata al escenario.
El PP debe dar la batalla de las ideas, debe estar orgulloso de sus bases, de sus políticos de a pie, de sus 800.000 afiliados que le convierten en el partido más grande de Europa.
El PP no debe mansear en tablas ni viajar al centro de la nada, sino defender los valores liberales conservadores que desde su fundación en 1989, con José María Aznar a la cabeza, tan buenos resultados han arrojado a nivel municipal, regional y nacional.
 Si el PP deja solas a las víctimas del terrorismo, si deja de defender la vida, las recetas económicas liberales, la unidad de España, la igualdad entre españoles, la enseñanza en castellano en cualquier parte de la nación y sobre todo la libertad, se quedará sin votantes tarde o temprano.

Mientras los líderes de mi partido, sean de 50 o de 30 años no entiendan que a la derecha social no le importan nada si el logo tiene gaviotas o círculos o si Rajoy sale sin corbata o en bañador mientras defienda nuestros principios, en las Generales el batacazo será de aúpa.


2 comentarios:

JL dijo...

Duro artículo contra el PP de Rajoy. Seguro que muchos están de acuerdo contigo, otros se echarán las manos a la cabeza, pero desde luego decirlo en voz alta cuanto menos es valiente.

Ahora bien, una vez dada la de cal viene ahora la de arena. El tema es que esto que cuentas y denuncias tampoco es nuevo, y no es cosa de hace 6 meses, llevamos así toda la legislatura. ¿No piensas que también lo podrías haber denunciado antes, o es necesario un gran batacazo electoral para que se haga la luz?

Alguno también podrá decir que cuando vienen mal dadas las ratas son las primeras en abandonar el barco.

Supongo que no ocupar un cargo de gobierno te da más libertad a la hora de hablar y opinar, cosa de la que particularmente me alegro porque estando unas veces más de acuerdo y otras menos siempre me resultan interesantes tus comentarios y opiniones.

Javier Lindo dijo...

Gracias, José Luis, por seguirme.

Lamento no haber podido mantener más vivo este blog debido a estar centrado en la gestión municipal, pero llevas razón, el PP tiene este problema desde hace más de 6 meses.

Creo que lo interesante de ser críticos desde dentro es precisamente el dar nuestra opinión sobre algo que nos importa. Hay que cambiar las cosas desde el propio partido y el 2016 es un año clave para los cambios demandados por la sociedad española.

Veremos que nos depara el Congreso Nacional y todos los que irán después a todos los niveles.

Un abrazo