sábado, 20 de febrero de 2016

¡Dejadnos en paz!

Me llama poderosamente la atención que los representantes de la nueva política, o del cambio como se autodefinen, no puedan vivir sin el Partido Popular.

Igual que los parásitos no pueden vivir sin su huésped, así parece suceder con la marca blanca de Podemos en Aranjuez, es decir, Aranjuez Ahora.

Y los llamo marca blanca porque algunos se apresurarán a decir que nada tienen que ver con el partido morado, aunque compartan punto por punto su ideario, sus filias y sus fobias.

Como escribió el poeta estadounidense Riley: "Cuando veo un pájaro que anda como un pato, nada como un pato y grazna como un pato, lo llamo pato".

Como decía, estos nuevos comunistas, que también reniegan de serlo, necesitan para desarrollar su discurso y alimentar sus intereses tener enfrente al Partido Popular.

En España a sus hermanos mayores de Podemos les ha salido bordada la jugada, ya que el tambaleante Rajoy sigue en la picota, aunque sea por poco tiempo.

Sin embargo en Aranjuez, donde Aranjuez Ahora regaló el voto a los socialistas de Cristina Moreno sin condiciones para que gobernase en minoría, parece empeñado en calcar el discurso podemita contra el PP y la derecha, obviando que aquí manda la izquierda y por ende su discurso pierde coherencia y fuerza a pasos agigantados.

En La Sexta Noche y en Al Rojo Vivo nunca sale Errejón o Iglesias metiéndose contra el PSOE y eso es un problema a la hora de aprender de carrerilla discursos y mantras para luego reproducirlos.

Si cualquier forastero entrase en la página de Aranjuez Ahora, pensaría sin dudarlo que nuestra ciudad está gobernada por el PP, pero no es así, como todos sabemos.

Hoy se despachan estos hipsters de la política no solo contra el Partido Popular acusándole de agitador, sino contra todos aquellos ciudadanos que han protestado de alguna u otra forma contra las imposiciones autoritarias que pretenden.

Se quejan amargamente de que en Aranjuez se haya levantado una espesa polvareda contra su idea de declarar Aranjuez Ciudad Laica.

Miles de personas no se dejan tocar sus confesiones. ¡Qué cosas!

Es decir, estos aspirantes a Gran Hermano(el de Orwell no el de Milá) tienen la intención de invadir el espacio individual de cada uno de nosotros, el más íntimo, el de nuestras creencias religiosas y el de nuestra cultura milenaria ¡Y protestamos! ¡No te jode!

Mal que les pese, España es de los estados más antiguos del mundo (no un conglomerado federal ni plurinacional), España es cristiana desde la conversión al catolicismo del rey visigodo Recaredo en el 589 DC, no por culpa de Franco como dijo en pleno su portavoz Eva Abril, y encima, para más inri (con perdón) las raíces patrias se hunden en el derecho romano y en el humanismo.

¿Y qué más les da a ellos? Han venido a salvarnos, a cambiarlo todo, aunque la gente no se deje y se revuelva contra una política tan antigua como desastrosa.
El Estado, en este caso el Ayuntamiento, sabe lo que es mejor para el individuo. 

Sabe si tienes que rezar, en quién tienes que creer, si tener hijos, que colegio elegir para ellos, qué películas son las fetén... Solo tienes derecho a una cosa: a pagar impuestos.

Ya hace unos años, una nueva filosofía liberal emergió en EEUU.

Con el eslogan de "Leave Us Alone, Goverment" (Gobierno, déjadnos en paz)
surgió el movimiento Tea Party que busca la libertad individual, que no quiere que las estructuras gubernamentales se entrometan en espacios privados que deben llenar la familia y la propia libertad individual de nuestras conciencias.

Hoy, esas cientos de voces ciudadanas surgidas de Internet, de los grupos de Whatsapp, de los miembros de las Cofradías ribereñas, las opiniones libres de páginas como La Voz de Aranjuez, han hecho recular y rectificar a un partido que, apoyado por el PSOE (esto es lo grave del asunto) quería imponer a los ribereños una forma de pensar que ni siquiera es la mayoritaria. Pretendían, sin ni siquiera haberlo plasmado en su programa electoral, alejarnos de nuestras creencias religiosas e invadir nuestros derechos individuales. Algo abiertamente anticonstitucional.

Ahora vienen a decir, asustados por la reacción popular, que no pretendían poner trabas a las procesiones, que no querían prohibir a los representantes políticos asistir a las mismas, que no buscan suprimir cualquier símbolo religioso de cementerios o tanatorios, de edificios públicos, etc.

¿Cómo se llamarían las fiestas patronales de San Fernando? ¿Qué pasaría con el escudo de Aranjuez diseñado por Saavedra que contiene una cruz? ¿Cuál sería el futuro del Comedor Social o del Albergue San Vicente de Paul sin cobertura pública?

Son solo algunas de las preguntas que se me ocurren.

Me temo, que tarde o temprano volverán a la carga con propuestas ideológicas de este calado.

Como consideraba Yuli Mártov, uno de los padres del agit-prop que ayudó a Lenin hace un siglo (1917) con sus teorías sobre la agitación social a conseguir sus objetivos políticos,  "la propaganda es una lluvia fina que debe ir calando hasta los huesos sin que la gente se de cuenta".

Lo volverán a intentar, ya sea con propuestas, con leyes, o con marionetas etarras dirigidas a niños como ha sucedido en Madrid.

Lo volverán a intentar. Al final la propaganda siempre se abre paso.


Estaremos vigilantes. Se ha ganado una batalla, pero no la guerra.